SEGURIDAD ALIMENTARIA

Villalobos se desentiende de las pérdidas que su orden ocasiona a los aceiteros

La ministra dijo al sector que su competencia radica sólo en la salud

La reunión entre los representantes del sector aceitero y la ministra de Sanidad, Celia Villalobos, para frenar la crisis del aceite de orujo terminó en fracaso. Las sugerencias de los aceiteros de que la inmovilización del aceite de orujo podía acarrear graves daños fueron replicadas por Villalobos con el argumento de que su competencia radicaba sólo en la defensa de la salud y no en las consecuencias económicas que pudieran derivarse para un sector.

La ministra de Sanidad y Consumo, Celia Villalobos, acabó peor que empezó con los responsables de los exportadores, refinadores y extractores de aceite en la reunión mantenida a última hora del pasado miércoles en la sede de su departamento para tratar sobre la crisis planteada en el sector del orujo. La entrevista había sido solicitada por los aceiteros para pedir explicaciones a la ministra por la medida adoptada y, sobre todo, para tratar de buscar soluciones a la situación planteada.

Según los representantes del sector, no hubo explicaciones. La ministra mantuvo desde el primer momento una postura de prepotencia, dijeron, al señalar de entrada que ella era la responsable en materia de Sanidad y Consumo y que, en consecuencia, las decisiones que se adoptasen son de su única competencia. En esta línea, Villalobos insistió en que su competencia radicaba exclusivamente en la defensa de la salud. Con este clima, el resto de la reunión entre los industriales y la ministra se desarrolló en un ambiente de gran tensión. Villalobos incluso prohibió a los asistentes 'tomar notas' para evitar que las pudieran 'pasar a la prensa'.

'Lo antes posible'

El sector industrial pretendía, fundamentalmente, llegar a un acuerdo con la ministra para buscar una salida a la situacion planteada para una regulación de los niveles de benzopireno y sobre la posibilidad de regularizar las ventas con la distribución, fijándose unos calendarios para ello. Sin embargo, el sector no encontró ninguna respuesta a sus peticiones. La ministra dio a entender que se hallaban trabajando en la elaboración de una norma sobre el contenido del benzopireno en el aceite de orujo de oliva y que la misma estaría lista lo antes posible Para ello, manejó un papel al que no tuvieron acceso los asistentes. La reunión terminó, en opiniòn de los representantes del sector, 'como el rosario de la aurora', con una ministra encastillada en su posición y un sector que salió de la reunión más preocupado de lo que había entrado por la falta de soluciones sobre la mesa.

Pese a esta situación, la ministra guardó ayer el silencio y en su ministerio la reunión fue descrita como 'cordial', sin dar más detalles. Quien sí habló fue el vicepresidente del Gobierno y ministro de Interior, Mariano Rajoy. 'Estamos hablando sólo de aceite de orujo, el resto del aceite no sólo se puede, sino que se debe consumir, es un producto fantástico y que cada vez consumimos más, yo mismo lo tomo para desayunar', dijo.

Según Rajoy, la inmovilización del aceite de orujo se decidió para 'evitar que hubiese problemas'. 'Sólo espero que este asunto quede zanjado a la mayor brevedad posible. La decisión de Sanidad de retirar del mercado este aceite es, como todas las decisiones, algo opinable, como demuestra el hecho de que los consumidores están a favor y los productores en contra, pero ya digo que el aceite es un producto genuinamente español y se seguirá exportando con absoluta normalidad. Si Sanidad no hubiera tomado esa decisión podría haber habido críticas también, pero creo que si hay un producto que tiene sustancias cancerígenas hay que tomar medidas', concluyó el ministro.

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS