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Elkarri trasladará a los partidos un consenso básico para un proceso de paz

El movimiento social por el diálogo Elkarri anunció ayer que su Conferencia de Paz comenzará el próximo 1 de octubre, durará seis meses y tiene como objetivo redactar 'un folio que contenga los consensos básicos' y que permita a los actores políticos y sociales 'tener en cuenta lo que no une en vez de lo que nos separa' y trabajar sobre ellos para avanzar en la normalización política y en el final del terrorismo, en palabras del portavoz del grupo, Jonan Fernández. Elkarri pretende formular una serie de ideas fuerza, trabajadas conjuntamente y con el más amplio consenso posible -aunque no en una reunión conjunta de los partidos políticos-, para construir los mimbres que hagan posible una mesa de partidos o incluso un proceso de paz que ahora mismo los propios portavoces de Elkarri consideran muy difícil.

Lo que en cualquier caso tienen claro los impulsores de la conferencia es que el objetivo no es poner de acuerdo a todo el mundo sobre cuál es 'la solución' al conflicto, sino sacar a cada uno de los actores de su trinchera política. El primer jarro de agua fría se lo llevó el colectivo horas antes de la presentación de la iniciativa, por boca del jefe del primer partido de la oposición en Euskadi. La noche del jueves, en una cena en Zaragoza, Jaime Mayor Oreja afirmó que la Conferencia de Paz de Elkarri es un 'espejismo' cuyo única motivación consiste en sustituir el 'movimiento de resistencia civil vasco por la libertad por la voz de los nacionalistas'.

El movimiento social por el diálogo que encabeza Jonan Fernández parece haber aprendido de la experiencia de 1995. Aquel año, Elkarri organizó su primera Conferencia de Paz para poner las bases de solución al conflicto e invitó a ella a todos los partidos. Aunque la experiencia se desarrolló con cierto éxito, la ausencia de formaciones como el PP -especialmente beligerante con la iniciativa- y el PSE -formación que hasta el último momento estuvo debatiendo sobre su participación- desvirtuó de alguna manera los objetivos de la reunión. En cualquier caso, ni siquiera entonces fue posible consensuar un documento entre todos los partidos participantes, entre ellos UA y HB.

Conscientes de que, seis años después el problema se podía reproducir, los miembros de Elkarri han decidido utilizar una metodología de trabajo radicalmente diferente. Si en 1995 se habló del espíritu del Carlton para referirse al hotel bilbaíno donde comenzó el deshielo entre determinadas opciones políticas y al aval del diálogo como método para la resolución de los conflictos, en esta ocasión no habrá un lugar físico para la reunión.

La foto, 'un problema'

El propio Fernández admitió ayer gráficamente que 'hoy en día la imagen, la foto en sí, es un problema', en alusión al profundo desencuentro que se da entre los partidos políticos en el País Vasco. Fernández subrayó que Elkarri 'no emplaza a los partidos a nada' ni a que se adhieran a nada. Así, este movimiento evita que las ejecutivas de los partidos tengan que pronunciarse sobre la participación en un foro concreto con otras formaciones. De hecho, esta conferencia se concibe como un proceso, de seis meses de duración, en que un grupo de moderadores -'atrevidamente plurales y de aquí'- elaborarán de forma rigurosa y discreta un 'guión de consensos básicos' para impulsar un cambio de esquema en el que el objetivo sea buscar 'lo que nos une y no lo que nos divide'.

Aunque la metodología está abierta a modificaciones, en principio este grupo de moderadores y los partidos que deseen participar mantendrán un 'hilo de comunicación' directo para configurar ese 'guión de consensos'. Los impulsores de la iniciativa han logrado ya reunir la firma de 33.000 personas, que han aportado mil pesetas cada una, han presentado dos comités de apoyo en Europa y Cataluña con la participación de 18 y 36 personalidades, respectivamente, y a partir de septiembre formarán otro comité en Madrid y uno de 'honor'.

Frente a la experiencia de 1995, en que el peso se descargó sobre los partidos, en esta ocasión Elkarri ha preparado un segundo eje de trabajo público que incluirá mesas redondas, seminarios y foros abiertos, con los que los organizadores tratarán de 'crear un atmósfera reflexiva y de contraste respetuoso entre todos los punto de vista'. En cualquier caso, la oposición del PP a participar en la conferencia va a mermar su trascendencia. Fernández pasó ayer de puntillas por esa realidad y por las descalificaciones vertidas la víspera por Mayor.

El ex ministro del Interior ve en esta iniciativa un 'intento de sustituir la voz de la sociedad civil vasca por la de los nacionalistas'. 'Es un sucedáneo más, como lo fue [el pacto de] Estella de Ermua o como quiso ser Udalbiltza del Parlamento', agregó. Frente a esa visión cerrada, y más allá de la participación de Odón Elorza, el PSE prepara algún tipo de implicación en la conferencia, aunque no de su Ejecutiva.

[El Consejo de la Juventud entregó ayer a Juan José Ibarretxe su plan de paz, elaborado junto con las juventudes del PP, PSE, PNV, IU y EA.]

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 29 de junio de 2001

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