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Un incendio arrasa el Palacio de los Deportes de Madrid

El siniestro movilizó a 139 bomberos y produjo una humareda visible desde varios kilómetros

Tres operarios de la empresa Ipama trabajaban a las ocho de la mañana de ayer sobre la cubierta del pabellón, construido hace 40 años. La Comunidad de Madrid había contratado a esta empresa por 4,5 millones de pesetas para sellar los agujeros del techo y así acabar con las goteras. Uno de los obreros estaba pegando con un soplete la tela asfáltica a las placas de aluminio cuando se resbaló en la inclinada cubierta. El soplete se le cayó de las manos y la llama prendió la techumbre.

El fuego comenzó a propagarse por la capa de madera y tela que recubre la parte interna de la techumbre del estadio. Los operarios de la empresa Ipama bajaron del techo y avisaron a los funcionarios de la Comunidad de Madrid que trabajan en el pabellón: '¡Venid, Venid! ¡Mirad la hemos montado!', le dijeron a uno de los funcionarios, según un responsable de la Comunidad.

El Gobierno regional debe devolver el edificio 'en perfecto estado' en el año 2006

Los funcionarios avisaron al teléfono de emergencias 112 a las ocho y diez y mientras uno de ellos subió al techo con un extintor para tratar de apagar las llamas. No lo logró. Cuatro dotaciones de los bomberos llegaban minutos después. Un funcionario de la Comunidad de Madrid guió a los bomberos por el interior del pabellón hasta la zona del techo que estaba en obras. Sufrió una intoxicación por la inhalación de humo y fue trasladado por el Samur-092 al Hospital Ramón y Cajal. Su pronóstico es leve, según un portavoz del servicio municipal de urgencias.

Los bomberos comenzaron a atacar el incendio. Se subieron con la escala de uno de sus camiones al techo del pabellón para tratar de cortar el avance de las llamas. No tuvieron tiempo. El incendio se había extendido por gran parte de la techumbre, debilitando los vigas de sujeción.

La cúpula del pabellón se derrumbó hacia las nueve de la mañana, causando un estruendo. El sargento de los bomberos Ángel Ramírez Pintado, de 42 años, estaba de pie sobre la cubierta lanzando agua con una manguera cuando el techo se vino abajo. Ramírez cayó contra la zona de las gradas desde una altura de unos cuatro metros. Sufrió un traumatismo torácico y un fuerte golpe en la rodilla. Una ambulancia del Samur le trasladó al hospital Fundación Jimenez Díaz. Sus traumatismos son de carácter leve.

El derrumbe de la cúpula del pabellón causó un gran estruendo: 'Pensé que se trataba de un atentado de ETA', afirmó un vecino de la plaza de Felipe II, donde está situado el pabellón. 'De repente la cubierta del estadio se vino abajo. Desapareció. Luego salió una inmensa nube de humo con forma de hongo, como la típica imagen de la bomba atómica, y después una fuerte llamarada', según una vecina. La humareda era visible desde varios kiómetros.

El jefe de los bomberos de Madrid, Juan Redondo, estaba junto al Palacio de los Deportes cuando se cayó el techo. 'En un primer momento sentí miedo porque pensé que el derrumbe del techo había sepultado a algún bombero', afirmó.

El edificio que hace esquina con la plaza de Felipe II y la calle de Jorge Juan, apenas a 20 metros del pabellón, fue desalojado. Las chispas que salían del estadio salpicaron dos toldos del último piso del bloque de viviendas y los prendió. Una vecina del bloque, Paloma Casado, funcionaria de la Seguridad Social, explicó que cuando se asomó a la ventana en la mañana de ayer sólo vió una niebla de humo blanco. 'Los bomberos me dijeron que tenía que desalojar el edificio porque la azotea se estaba quemando y tuve que salir a la calle en zapatillas', explicó.

Los bomberos de Madrid enviaron todas las dotaciones disponibles a combatir el incendio: 40 vehículos -seis de ellos, de los mandos- y 139 bomberos. El fuego estuvo controlado hacia las 10.00 de la mañana, dos horas más tarde de cuando se prendió. El estadio quedó completamente destruído. La mayoría de los asientos de plástico se derritieron y el suelo de las gradas, de planchas de aglomerado de madera, quedó carbonizado.

Los equipos técnicos de la Gerencia de Urbanismo de Madrid analizaban ayer si el edificio había sufrido daños estructurales.

El propietario del edificio es el Ayuntamiento de Madrid pero lo gestiona la Comunidad por concesión administrativa de 50 años, que concluye en 2006, según explicó ayer Álvaro Ballarín, gerente del Instituto Madrileño del Deporte, el Esparcimiento y la Recreación.

En 2006, la Comunidad está obligada a devolver el pabellón, según consta en el convenio, 'en perfecto estado', según Antonio Moreno, concejal de Patrimonio.

Alberto Ruiz-Gallardón, presidente del Gobierno regional, anunció ayer que su intención es que el solar del Palacio de los Deportes siga siendo de uso deportivo.

Información elaborada con datos aportados por Juan Francés, Antonio Jiménez Barca y Rafael Fraguas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 29 de junio de 2001