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El 80% de los abusos sexuales registrados en la Comunidad se produce en el seno familiar

Sólo Cataluña, Madrid y Andalucía superan estos datos del primer trimestre de 2001

'Es evidente que la mujer es la víctima en la mayor parte de los conflictos violentos familiares'. Así de contundente y claro lo refleja el fiscal jefe de Valencia, Enrique Beltrán, en la memoria de la Fiscalía de 2000 presentada el pasado día 14. En la misma, el fiscal dice también: 'Es descorazonador el número de procedimientos penales, la mayoría faltas, en que la víctima no comparece en el juicio, lo que se traduce en sentencias absolutorias. No es raro el caso de mujeres que, alternativamente, denuncian y desisten, vuelven a denunciar y a no comparecer. En la mayoría de los casos encontramos como causa el miedo'.

El análisis que Enrique Beltrán expone en la memoria sobre la envergadura de la realidad llamada violencia doméstica es aún más sobrecogedor si se acompaña de los últimos datos -los que corresponden a los primeros cuatro meses de este año 2001- facilitados por la Consejería de Bienestar Social y extraídos de los centros de atención 24 horas y del Ministerio del Interior. Entre enero y abril de este año, se han registrado en la Comunidad Valenciana 64 casos de abuso sexual, lo que la sitúa en el cuarto puesto respecto a otras autonomías, por detrás de Cataluña (93), Madrid (79) y Andalucía (75).

Según el informe, la violencia en el hogar contra la mujer se manifiesta de muchas maneras, también a través del contacto sexual sin su consentimiento y con amenazas. En la Comunidad, uno de cada dos casos de abuso sexual sucede en el domicilio familiar. Y del total de casos de abusos sexuales, entre un 60% y un 80% -según Bienestar Social- está marcado por una relación previa entre la víctima y el agresor, que a menudo pertenecen a la misma familia.

Los hechos ocurren pues, en 44,7% de los casos, en el domicilio familiar porque la mayor parte de los agresores forman parte de ella o están muy cerca. Las víctimas de abusos sexuales, atendiendo a los datos de que dispone Bienestar Social, tienen entre 18 y 25 años, son solteras y sin hijos, y el nivel de estudios corresponde al de estudios primarios. Pero este perfil no excluye ni mucho menos el de los abusos sexuales que se producen dentro de las relaciones de pareja (matrimonios o parejas de hecho), en cuyo ámbito la denuncia de los mismos es más escasa y en general se presenta cuando acompaña otra serie de manifestaciones de violencia.

De la misma forma que el fiscal jefe pide en la memoria de la Fiscalía colaboración entre las instituciones y la necesidad de que las víctimas denuncien, sabiendo además que de verdad estarán protegidas después de hacerlo, el consejero de Bienestar Social, Rafael Blasco, considera, a tenor de los datos, que 'una persona no puede ni debe soportar ni un día de situación vejatoria'. Y añade: 'Sufrir abuso sexual no es ninguna vergüenza para la víctima sino que lo es para quien lo realiza y debe ser denunciado'.

El estudio de Bienestar Social concluye que en el 84,4% de los casos, la víctima conoce al agresor porque está en el ámbito familiar. Y, casi la mitad de las mujeres que acuden a los centros de atención 24 horas siguen, en el momento de denunciar los abusos, manteniendo contacto con el agresor.

Sobre el perfil de los agresores, sólo el 6% tiene antecedentes por delitos sexuales o cualquier otro tipo de delito, cuando en la mitad de los casos se constata a posteriori que existían antecedentes de violencia de género en relaciones mantenidas con anterioridad. El agresor es, en la mayoría de los casos, una persona que ha cumplido los 40 años, reconocida socialmente como buena, no bebe alcohol en exceso, no se le conoce conducta mujeriega y se comporta correctamente. Es en su casa donde ejerce la dominación hasta el extremo.

Coincidiendo con las apreciaciones del fiscal jefe de Valencia, Enrique Beltrán, sobre la realidad que se ha constatado en una parte importante de las víctimas, la de presentar denuncia y retirarla y volver a presentar otra y luego no acudir al juicio, los datos extraídos de los Centros de Mujer 24 horas de la Comunidad están en la misma línea al analizar el comportamiento de la víctima y las reacciones del entorno familiar más inmediato. En un 23,4% de los casos, la familia apoya a la agredida, en 14,9% se desarrolla una actitud de encubrimiento y ocultación de los hechos, y la duda explícita aparece en un 10% de los casos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 24 de junio de 2001