Portugal 'congela' los salarios de los funcionarios por la crisis económica

El ministro de Finanzas portugués, Joaquím Pina Moura, anunció ayer un drástico programa de reducción de gastos para los próximos tres años que, en la práctica, congelará los salarios de los funcionarios públicos, al menos, en 2002. El plan ordena una reforma completa de la gestión en Sanidad, la reestructuración de las empresas del Estado, extingue varios servicios públicos, limita los subsidios, congela la compra de edificios y material de transporte e inicia un exhaustivo control del gasto en todos los ministerios.

Las medidas de emergencia adoptadas por el Gobierno de António Guterres confirman la existencia de una grave crisis económica ya anunciada por diversos especialistas. El ex presidente portugués y actual eurodiputado, el socialista Mario Soares, sostiene que si Portugal no estuviese integrado en la Unión Europea, el Fondo Monetario Internacional (FMI) ya habría intervenido en el país. En realidad, el FMI ya advirtió recientemente que Portugal presentaba el mayor déficit de la balanza corriente y de capitales de las 30 economías más avanzadas. La crisis procede de un insostenible aumento del gasto -la deuda pública ya asciende al 58% del PIB-, una recaudación de impuestos mucho menor de lo previsto y un insuficiente crecimiento económico.

Entre las 50 medidas de emergencia, el plan trianual limita el crecimiento del gasto a un 4% por año (la inflación ya está en ese nivel), ordena 'la moderación de salarios' y decide 'reducir drásticamente y de inmediato la admisión de nuevos funcionarios'. El ministro de Finanzas admitió también que el Gobierno se replanteará hasta finales de este año la ejecución de las grandes obras públicas del Estado, entre ellas las cuatro conexiones del tren de alta velocidad con España o el nuevo aeropuerto internacional de Lisboa.

Plan de ajuste

El nuevo plan ordena una reforma de la gestión en el Servicio Nacional de Salud, inicia 'un programa de extinción de servicios públicos' e impide 'la creación de otros nuevos'. El Gobierno reestructura también 'el sector empresarial del Estado' y 'congela hasta el final de 2002 la compra de edificios y material de transporte'. El Gobierno ya recortó el jueves 130.000 millones de pesetas del Presupuesto en diversos gastos del Estado.

El Ministerio de Defensa suspendió ayer mismo todas las ceremonias militares y algunos ejercicios hasta finales de este año, incluidas las conmemoraciones del Día de las Fuerzas Armadas, previstas para el 1 de julio.

La contención salarial para los próximos tres años provocó también la protesta de las centrales sindicales, que auguran un futuro de conflictos. El secretario general de UGT, João Proença, aseguró que el sindicato defenderá el poder adquisitivo de los funcionarios y un trato similar al del resto de los trabajadores del país. El responsable de la CGTP, Manuel Carvalho, explicó que 'los salarios no son la causa de la baja productividad o de las dificultades de competitividad del país'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0022, 22 de junio de 2001.

Lo más visto en...

Top 50