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Crónica:Penúltima jornada de Segunda División | FÚTBOL

El Tenerife cumple con muchos apuros

El Lleida estuvo a punto de remontar tres goles

El Tenerife cumplió sus deberes con vistas al ascenso y ganó al colista Lleida, aunque con demasiados apuros. En la recta final del choque, y cuando el conjunto canario tenía una ventaja de tres goles, los de Rafael Benítez se hicieron conservadores y, posiblemente, motivado por los cambios del técnico, se echó excesivamente atrás y a punto estuvo de ver truncada la victoria. Con estos tres puntos, el Tenerife mantiene intactas sus aspiraciones y depende de sí mismo para lograr el ascenso. Para ello, en el último choque ante el Leganés, deberá hacer como mínimo lo mismo que el Atlético de Madrid y hacer valer la ventaja de gol average general, frente al del equipo madrileño. O eso, o esperar un tropiezo del Betis ante el Jaén.

TENERIFE 3| LLEIDA 2

Tenerife: Julio Iglesias; Curro Torres, Pablo Paz, Lussenhoff, Basavilbaso; Dani (Simutenkov, m. 63), Martí, Torrado, Luis García; Mista (Kainzos, m. 70) y Marioni (Hidalgo, m. 65). Lleida: Mora; Fran (García, m. 72), Oriol, Álvarez, Rubiales; Garrido (Lusarreta, m. 72), Vitali, Suárez, Moreno, Vilches (Nakor, m. 46); y Renaldo. Goles: 1-0. M. 4. Mista remata en el segundo palo un saque de esquina. 2-0. M. 28. Marioni supera la salida de Mora culminando un contraataque. 3-0. M. 48. Mista de disparo cruzado. 2-1. M. 76. Nakor de cabeza. 3-2. M. 78. Renaldo rompe el fuera de juego y bate a Julio Iglesias de vaselina. Árbitro: Navas Lasa. Expulsó a Oril. Amonestó a Lussenhoff, Dani, Martí, Moreno, Pablo Paz, Cainzos, Hidalgo y Rubiales. Unos 20.000 espectadores en el Estadio Heliodoro Rodríguez López.

El Tenerife afrontó el choque de tratando de olvidar el caso Barata y esa reclamación del Betis para hacerse con los tres puntos que el conjunto canario logró en el estadio verdiblanco. El ambiente era de gala y el público respondió al llamamiento de la plantilla y del Consejo de Administración para que llenara el estadio, y ayudara al equipo.

La obligación de ganar se dejó notar desde el principio, con un Tenerife volcado sobre la meta rival. De todas formas, fue el Lleida el que pegó primero con una llegada de Renaldo que desbarató Julio Iglesias. El grupo de Benítez superó rápidamente el susto y logró adelantarse en el marcador gracias a un remate de Mista a la salida de un córner. A partir de ahí, llegó la tranquilidad y el Tenerife buscó mayor control del balón para evitar los acercamientos del rival, sobre el que pesaba la sospecha de estar generosamente primado para conseguir algún punto en la isla.

Con el juego controlado, llegó el segundo gol, obra de Marioni, que superó la salida de Mora y llegó el delirio a la grada. En esos momentos, Atlético de Madrid y Betis empataban su partido. La Primera estaba más cerca.

En la reanudación Mista volvía a anotar a las primeras de cambio y a partir de ese momento el Tenerife pareció dormirse. El técnico Rafael Benítez prefirió reforzar el centro del campo, sacando del terreno a los dos delanteros goleadores y esto se tradujo en un excesivo conservadurismo. El público, que ya estaba más pendiente de los transistores, se quitó otra vez los auriculares cuando comprobó que su equipo empezaba a pasarlo mal. En la recta final, el Lleida quiso tambalear en dos minutos los planes isleños y dejó el marcador tan apretado como los corazones del público. Al final, se logró la victoria apurada y el Tenerife tendrá que jugársela el próximo domingo en Leganés, aunque con la vista puesta en Getafe y Jaén.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 11 de junio de 2001