Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El poeta Jaume Ferran desgrana su vida y su obra en 'Memòries de Ponent'

Cuando su hija Ofelia era una niña, el poeta Jaume Ferran (Cervera, 1928) se vio un día en la tesitura de contestarle dos preguntas aparentemente ingenuas: '¿Estamos en Europa o en América? ¿Es de día o de noche?'. La confusión estaba íntimamente ligada al incansable espíritu viajero de este miembro de la generación de los cincuenta que, emulando a su profesor Eugeni d'Ors, se declara 'ciudadano de la Atlántida'. Ferran reunió sus recuerdos personales y literarios en Memòries de Ponent, un libro galardonado con el Premio Gaziel 2000 de memorias y biografías que Edicions 62 acaba de publicar.

El profesor Llorenç Gomis, amigo personal de Ferran desde hace décadas, desgranó durante la presentación del libro en Barcelona diversas anécdotas relacionadas con la vida del poeta. La ocasión ha dado un nuevo motivo para viajar a un hombre que desde los años sesenta reside en Estados Unidos, concretamente en Syracuse, donde ejerció como profesor de literatura castellana hasta 1995 y como director del Instituto de Estudios Hispánicos. 'Yo he tenido la suerte de poder volver', dijo, 'pero debe tenerse en cuenta a todos los catalanes que no pudieron hacerlo'. En opinión del editor Josep Maria Castellet, ahí se encuentra el esqueleto del volumen: 'El tema que lo recorre es el de la gente desterrada'.

Compañeros de viaje

Jaume Ferran, compañero de los poetas Carlos Barral, Jaime Gil de Biedma, José Agustín Goytisolo y Alfonso Costafreda, entre otros, ha reunido en el libro muchos recuerdos. 'Recuerdos de mi vida, a veces incluso demasiado personales, pero tenía que hacerlo porque debía salvar mi identidad', afirma. Y en el libro regresa con frecuencia a sus amigos porque, afirma, concede un valor supremo a la amistad. De tal modo que para él el camino desde Cervera hasta Syracuse 'ha sido una especie de iluminación gracias a los amigos'.

Memòries de Ponent, la primera obra que el autor escribe en catalán, se estructura en tres partes, que siguen un orden cronológico. En la primera recuerda su infancia en su tierra natal, la guerra y sus experiencias como hijo de familia numerosa en un mundo patriarcal. En la segunda parte narra su época de estudiante en Barcelona y los años pasados como profesor en Madrid. Son los años de la emblemática revista Laye, impulsada junto con sus compañeros de generación, y Ferran describe en su libro este influyente ambiente literario de la Barcelona de posguerra.

Finalmente, en un capítulo más amplio porque es el grueso de su vida, desglosa la etapa americana, que todavía continúa. Entre las decenas de nombres que atraviesan las memorias figuran el de Vicente Aleixandre, de quien se considera discípulo, y Ezra Pound, a quien conoció en un hospital psiquiátrico.

En opinión de Llorenç Gomis, el libro no está escrito pensando en las personas que aparecen en él, sino que son 'unas memorias íntimas escritas con total libertad. Tienen la profundidad de lo auténtico, y Ferran habla de todo el mundo con afecto. Y son memorias de poeta porque están muy bien escritas'. Según afirma Gomis, 'el tono es muy original, porque es nostálgico y a la vez entusiasta'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de junio de 2001