Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Reparaciones a los 18 años

Si hace algunos años el regalo de fin de curso podía ser una motocicleta, hoy es una operación, confirma Isabel González, cirujana de Corporación Dermoestética. 'Viene gente más joven desde los dos últimos años. Llegan chicas de 18 años con sus padres, que les han prometido un aumento de mamas o una liposucción si aprueban el curso'. La misma observación es frecuente en otras clínicas consultadas. 'Y cuanto más jóvenes empiezan, más cirugías se hacen', añade Isabel González.

Nadie parece mostrar especial temor al quirófano, a pesar de que la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (Secre) advierte de sus riesgos: 'Las operaciones de cirugía estética, por supuesto, no están excluidas de los riesgos de tipo general inherentes a cualquier otro tipo de cirugía o de tipo anestésico, ya sea local, regional o general', advierte en un documento, si bien matiza que, estadísticamente, las complicaciones son reducidas.

Los responsables de la Secre quieren reconducir este fenómeno al ámbito del acto médico, sin dejar de admitir que se trata de un buen negocio. 'Aún reconociendo que esto es así, tiene que llegarse a un equilibrio, reorientarse. Esto no deja de ser un acto médico. Y en ello radica la diferencia entre unos médicos y otros', explica el cirujano José Sainz Arregi, secretario de la Secre. 'La gran mayoría de los cirujanos huyen de la explotación comercial de la cirugía estética', insiste.

Según Arregi, son sus propias aseguradoras quienes les desaconsejan que trabajen a plazos. El argumento que les dan, cuenta este médico, es que un cliente descontento tendría muchas más ocasiones en cinco años pagando a plazos para pensarse una demanda contra el médico, 'lo que aumentaría la siniestralidad en este sector'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 28 de mayo de 2001