El Ejército organiza una despedida del campamento de Los Castillejos

Las Fuerzas Armadas se despidieron ayer definitivamente del campamento militar de Los Castillejos, situado en los términos municipales de Arbolí y de La Febró (Baix Camp), después de haberlo utilizado durante los últimos 50 años como centro de entrenamiento de decenas de miles de reclutas de Cataluña y Aragón y como lugar de adiestramiento para las denominadas Milicias Universitarias hasta mediada la década de 1970.

El campamento, abandonado para las prácticas militares desde hace siete años, sin vigilancia alguna y desmantelado desde el pasado mes de diciembre, recibió ayer por última vez la presencia militar con el encuentro de más de 600 veteranos que reiteraron su juramento a la bandera, con la asistencia, entre otros, de la delegada del Gobierno en Cataluña, Julia García-Valdecasas.

La jornada de encuentro de los veteranos empezó a mediodía con la jura de bandera, el desfile protocolario y el homenaje a los caídos 'de todos los ejércitos españoles'. Participaron, entre otros, los primeros reclutas que llegaron al campamento cuando fue inaugurado, en el verano de 1950.

A Los Castillejos llegaban cada verano miles de estudiantes universitarios de Aragón y Cataluña para realizar las Milicias Universitarias, de las que salían convertidos en alféreces o sargentos. Este tipo de servicio militar permitía a los estudiantes no tener que interrumpir el curso. La creación de la IMEC (Instrucción Militar de la Escala de Complemento) a mediados de la década de 1970, supuso el inicio del declive.

El campamento ocupa 700 hectáreas de espacio natural en el corazón del próximo parque Natural de la Sierra de Prades. El Ministerio de Defensa acordó el pasado 10 de enero su desafectación para usos militares e inició contactos con la Generalitat para su venta, bien al propio Gobierno catalán, a la Diputación de Tarragona o a los ayuntamientos afectados. En caso de que no obtuviera respuesta, Defensa podría subastar los terrenos.

La Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados instó al Gobierno el pasado martes, mediante una proposición de ley, a convertir la zona en espacio natural protegido y agilizar el proceso de desafectación y venta, lo cual limita la capacidad del Ejército para efectuar una subasta pública que permitiría la compra de los terrenos para usos particulares. Actualmente presenta estado de abandono, lo cual preocupa en gran manera a los municipios del entorno.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 26 de mayo de 2001.

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