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Cine | NOTICIAS Y RODAJES

Pura y simple complicidad

Fernando Fernán-Gómez y Geraldine Chaplin encabezan el reparto de 'En la ciudad sin límites', un 'thriller' psicológico que rueda en Madrid el director Antonio Hernández

En la ciudad sín límites, la película que rueda estos días en Madrid Antonio Hernández, trata sobre 'la osadía de ser cómplice con alguien a quien no se entiende'. 'He querido llevar al cine algo que somos incapaces de sentir en la vida, la pura y simple complicidad, al margen del sexo, el amor o la amistad', explicó ayer el director y guionista en un descanso del rodaje, rodeado por un generoso reparto que encabezan Fernando Fernán-Gómez y Geraldine Chaplin.

La película, cuyo rodaje continuará en París, donde se sitúa parte de la ficción, cuenta qué pasa cuando el hijo pequeño de un enfermo terminal es capaz de superar los prejuicios familiares e involucrarse en los delirios de su progenitor; una aventura que el propio Hernández no se atrevió a vivir con su padre cuando éste murió, hace 20 años. El cineasta confiesa ahora que aquella complicidad era 'tal vez lo único que necesitaba el hombre para morir en paz'.

El personaje que delira en la película es Max (Fernán-Gómez), pero como En la ciudad sin límites es cine, en concreto un thriller psicológico, hasta el final no se sabe si el secreto en el que Max involucra a su hijo Víctor (el argentino Leonardo Sbaraglia) es real o imaginario. El papel de mujer y madre de los principales protagonistas lo interpreta Geraldine Chaplin. De los hijos y nueras se encargan Adriana Ozores, Ana Fernández, Leticia Brédice, Alex Casanovas y Roberto Álvarez. Completa el reparto el actor Alfredo Alcón.

Hernández, responsable de Lisboa y del largometraje experimental El gran marciano (así lo clasifican sus productores), explica que lo que en principio es una aparente reunión familiar en torno al enfermo 'da un giro tremendo para convertirse en un viaje en el que el personaje de Víctor se mete en la cabeza de su padre. Dentro de esa historia se desarrolla otra, que es la que da sentido a la familia'.

Fernán-Gómez, que no quiso desvelar si rodará con Fernando Trueba la adaptación cinematográfica de El embrujo de Shanghai, sobre la novela de Juan Marsé, aprovechó ayer la conferencia de prensa, celebrada en el pasillo de un lujoso hospital parisino de Alcobendas (cosas del cine), para aclarar que ha vuelto a la interpretación por necesidad. 'No me apetecía tanto como escribir o como vivir de las rentas por ser hijo de un millonario, que siempre ha sido mi proyecto vital, pero es el único trabajo que me ofrecen', admitió con socarronería.

Aunque ha participado en 160 películas, el respetado actor asegura que nunca le han ofrecido más de un papel a la vez, lo que le ha llevado a aceptar 'por profesionalidad' personajes que no le gustaban. No parece ser éste el caso de Max. 'Nunca había hecho un papel de anciano con una enfermedad terminal. Actualmente me siento identificadísimo con este personaje, que me resulta interesante para mi carrera y para mí, personalmente', explicó Fernán-Gómez.

En la ciudad sin límites es una coproducción entre España, Argentina y Francia, y cuenta con un presupuesto de 480 millones de pesetas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de mayo de 2001