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El secretario general de la OTAN nombra su adjunto en la Alianza al general español Martínez-Esparza

El secretario general de la OTAN, George Robertson, comunicó ayer al presidente del Gobierno, José María Aznar, que ha decidido nombrar al español Juan Martínez-Esparza, de 50 años, nuevo secretario general adjunto de la Alianza, aunque en rueda de prensa no quiso confirmarlo. Se trata del cargo más importante que ocupa un español en la OTAN, con excepción de la secretaría general que ejerció Javier Solana entre 1995 y 1999. Martínez-Esparza, general de Infantería de Marina en la reserva y artífice de la creación del Mando Subregional de la OTAN en Retamares (Madrid), competía para el cargo con candidatos de Holanda, Canadá y Turquía. La secretaría general adjunta es la de Infraestructura, Logística y Planes Civiles de Emergencia, de la que depende el programa de inversiones en seguridad de la Alianza, con un presupuesto anual de más de 120.000 millones de pesetas. Las otras cuatro secretarías adjuntas están reservadas a EE UU, Francia, Reino Unido y Alemania.

Fuentes diplomáticas indicaron que la decisión de Robertson supone un reconocimiento de la contribución española a la defensa común. De hecho, Robertson, que ayer inauguró en Barcelona unas jornadas sobre seguridad y defensa del espacio euroatlántico organizadas por el Centro de Estudios Internacionales, tuvo palabras de elogio para España, sin cuya presencia, aseguró, sería inconcebible hoy la OTAN.

A continuación, acompañado por el ministro de Defensa, Federico Trillo-Figueroa, se trasladó a Madrid para reunirse con Aznar y con el titular de Exteriores, Josep Piqué. El programa de defensa antimisiles (MD) anunciado por George W. Bush fue uno de los asuntos abordados durante la visita. Robertson justificó el proyecto y pidió a los países europeos, incluida España, que gasten 'mejor' y 'más' dinero en sistemas de armas para cumplir los objetivos marcados en la Iniciativa de Capacidades de Defensa aprobada por la Alianza.

Trillo-Figueroa reiteró a Robertson otras dos ofertas españolas: la de Valencia, como sede del futuro cuartel general de la Fuerza de Reacción de la OTAN en el sur de Europa, y la del buque Castilla, para un mando embarcado de alta disponibilidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de mayo de 2001