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El PP y la oposición imponen a CiU que negocie con Fomento el desdoblamiento del Eix Transversal

Los populares derrotan al Gobierno en una votación y le perdonan un segundo castigo

El presidente del PP de Cataluña, Alberto Fernández Díaz, explicó anteayer que su grupo puede hacer morder el polvo cuando quiera al Gobierno catalán y que empiezan a estar hartos de 'insultos y desplantes'. Ayer los populares pasaron a los hechos y a las primeras de cambio recordaron a CiU su fragilidad parlamentaria.

La situación se produjo en la comisión de política territorial y fue casi grotesca. El PP había anunciado su voto contra una propuesta socialista para desdoblar el Eix Transversal entre Vic y Girona, aduciendo que estaban a favor del desdoblamiento de toda la vía. CiU creía estar a salvo de esa quema y, de pronto, se encontró atrapada por las llamas y sus diputados no supieron reaccionar. Manel Nadal, defensor de la propuesta, había escuchado con atención los motivos aducidos por la popular Dolors Montserrat contra su moción y, mientras el convergente Francesc Iglesias desgranaba sus argumentos, negoció con ella la modificación de la propuesta. El texto decía: 'Redactar el proyecto de desdoblamiento de la C-25 (Eix Transversal) entre Vic y Manresa y aprobarlo en el plazo de un año'. Nadal aceptó suprimir la expresión 'entre Vic y Manresa'. Montserrat aceptó la propuesta y CiU no acertó ni a replicar al ver que la votación se le venía abajo. Iglesias añadió: 'En un año no es posible hacer el proyecto'.

Los diputados habían explicado a CiU lo que no quería oír: que el Gobierno central, que ha pagado la totalidad de esa obra, está dispuesto a pagar también su desdoblamiento. CiU tuvo que escuchar, además, duras críticas al mantenimiento de la vía, inexistente al decir de Bet Font (IC-V), que aseguró que siente 'miedo' al transitar por una carretera llena de baches. Nadal y Montserrat coincidieron en que lo que tiene que hacer el Gobierno es 'negociar un convenio con Fomento, redactar el proyecto en 12 meses y hacer la obra en un máximo de cuatro o cinco años'.

Tras el varapalo, el PP se puso freno y decidió que en el último punto, en el que la comisión debía analizar si el Gobierno catalán ha cumplido la decisión del Parlament de eliminar el peaje de Mollet, no dejaría sola a CiU. Los populares preferían volver a castigar a los nacionalistas, pero aseguraban en los pasillos que dos 'guantazos' eran demasiado en un solo día. CiU, que no se enteró (sus diputados parecían alelados por el castigo), no pidió que se votara y no hubo votación. Lo que reflejarán las actas es que todos los grupos, salvo CiU, creen que el Gobierno no ha hecho lo suficiente para cumplir el mandato del Parlament. Así lo afirmaron quienes intervinieron, unos con dureza -Joan Boada, de IC; Joan Ridao, de ERC- otros con más suavidad -Dolors Montserrat, del PP; Montserrat Tura, del PSC-. Los diputados del PP coincidieron en que no buscaban 'una humillación' de CiU.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 10 de mayo de 2001