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Maragall anuncia que presentará su moción de censura como réplica al debate de política general

El líder socialista visita Gandesa

Consciente de que por ahora 'es imposible matemáticamente' romper la compacta mayoría parlamentaria de CiU y PP, Pasqual Maragall tiene la intención, explicó ayer, de aprovechar al máximo el debate y la moción para tener un cara a cara con Pujol, pero de dos asaltos. Maragall expondrá las críticas al Ejecutivo nacionalista en el debate de política general, y dedicará el debate de la moción de censura a presentar su alternativa de gobierno. 'Es una gran oportunidad para que el país sepa qué se está perdiendo', dijo.

A partir de este planteamiento, el líder socialista explicó que en el debate de política general le preguntará a Pujol 'qué piensa hacer, qué ha hecho en un año y qué ha pasado con aquel acuerdo para profundizar en el desarrrollo del Estatuto, que tiene medio parado', mientras que en el de la moción avanzará su programa electoral. 'Para entedernos: explicaremos qué haremos al día siguiente de que ellos se marchen', ironizó.

Pero estos planteamientos se podrían ver alterados, según constató Maragall, por dos circunstancias. La primera, que en el debate de política general 'se produzca un cambio muy trascendental, que, con franqueza, dudo que se pueda producir', es decir, un significativo cambio de rumbo de la política del Ejecutivo catalán. O bien que el PP abandone a su suerte a CiU. 'Sería mucho pedir que la censura matemática se produjera a partir de los miembros de la propia coalición nacionalista', añadió.

Maragall sorprendió con esta exposición en Gandesa, ya que básicamente era esperado para que respondiera a las críticas que han recibido él y su partido por sus apoyos a la Plataforma de Defensa del Ebro. Pero aprovechó su comparecencia para lanzar duras críticas a Pujol. 'Lo que me obsesiona es que Cataluña entre en el siglo XXI con un Gobierno paralizado. Pronto hará dos años y los habremos pasado discutiendo sobre cambios en el Ejecutivo. Hay ocho consejeros que han cambiado de cartera, dos más están al llegar y a otros tres el presidente les ha dicho que están en venta. Estos tres consejeros, ¿con qué moral estan trabajando?', se preguntó, refiriéndose a los titulares de Sanidad, Cultura y Medio Ambiente, carteras que han sido objeto de negociación entre los dos socios de la coalición CiU.

Politizar las protestas

Como ya es habitual, Maragall limitó sus críticas a Pujol y eludió responder a otros miembros del Gobierno, como Artur Mas, Felip Puig o el delegado de la Generalitat en Tortosa, Francesc Sancho, que han acusado al PSC de instigar las protestas ciudadanas. 'No contestaré las alusiones porque no tienen altura ni consistencia. Son un intento de politizar el tema. Lo que hay es un enfrentamiento de un territorio y de su gente, con una política equivocada'.

Pero a los dirigentes nacionalistas la respuesta les llegó de forma indirecta, aunque no menos dura. Pasqual Maragall recurrió para ello al polémico ex alcalde de Camarles, Primitivo Forastero, que tuvo que dejar el Ayuntamiento tras ser condenado por prevaricación. 'Su marcha, que ha coincidido con la aparición de las plataformas, simboliza muy bien lo que está ocurriendo. Por una parte, se ha acabado definitivamente el neocaciquismo, y por otra, los movimientos democráticos se han abierto paso. Ahora todas las puertas están ya abiertas y todas las soluciones son posibles', dijo. Maragall también ironizó sobre las numerosas visitas de consejeros a las comarcas del Ebro. 'Son para recuperar la ventaja que les he sacado en estos dos años', indicó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 6 de mayo de 2001