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RADIOASTRONOMÍA | Divulgación y educación

La NASA dedica a proyectos docentes una de sus antenas instalada en Madrid

La más antigua de las seis antenas de la estación de la NASA en Robledo de Chavela (Madrid), jubilada ya desde el año pasado, tiene muchas historias que contar. Se instaló en 1965 para seguir la primera misión al planeta Marte, la Mariner 4... Su destino hubiera sido convertirse en chatarra, pero la NASA ha decidido darle un final mucho más honroso y útil: será remodelada para que institutos de enseñanza media, universidades, agrupaciones astronómicas y museos de ciencia puedan emplearla como radiotelescopio, operándola a distancia vía Internet.

'Es la veterana, y daba mucha pena desmontarla', explica José Urech, ex director de la estación de Robledo y principal promotor del proyecto, que gestionará el INTA (Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial) a través de su Laboratorio de Astrofísica Espacial y Física Fundamental (LAEFF). 'Pensamos que convenientemente adaptada la antena podría ser usada para docencia, para que los estudiantes puedan vivir la ciencia más de cerca', dice Urech, que ha bautizado al proyecto Partner (Proyecto Académico Radiotelescopio NASA en Robledo). Ocho universidades, 25 institutos de enseñanza media, diez asociaciones y varios museos de ciencia se han mostrado ya interesados en participar. Una enorme ventaja para ellos es que un radiotelescopio puede funcionar las 24 horas, lo que encaja a la perfección con los horarios escolares.

La puesta en marcha efectiva de Partner aún llevará varios meses. Primero, la antena, diseñada sólo para seguir satélites, debe ser reconvertida para que pueda recibir la señal de los objetos astronómicos. Esta parte del proyecto, la más costosa, corre a cargo de la NASA, que también se ocupa de la operación y el mantenimiento y de dar apoyo científico y técnico.

Además se creará en el INTA un centro de promoción, control y coordinación del radiotelescopio, que además de dar apoyo a los usuarios coordinará las peticiones. La antena, obviamente, sólo puede ser operada por un usuario a la vez.

El proyecto incluye también un curso de 30 horas para los participantes, donde se impartirán nociones básicas de radioastronomía y se explicará el funcionamiento del sistema Partner.

Esta segunda parte del curso se realizará necesariamente en Robledo, pero será probablemente la única ocasión en que los participantes deban desplazarse a la estación. Cuando el programa esté en marcha bastará una pantalla de 15 pulgadas y una conexión RDSI para hacer las observaciones manejando la propia antena desde el mismo centro. 'Las primeras veces seguramente se hará a través del centro de control, pero lo ideal es que después lo hagan ellos solos', explica Urech.

¿Y qué se va poder observar? 'No es, evidentemente, el mejor radiotelescopio para hacer investigación de primera línea, pero se podrán mapear objetos extensos, como nuestra propia galaxia, o Andrómeda', afirma.

El mantenimiento, el personal y la infraestructura del Centro de Promoción, Control y Coordinación correrán a cargo del INTA, así como el curso de formación. Los centros participantes pagarán 'un precio simbólico', aún no determinado. También se estudia la participación en el programa de las administraciones autonómicas y central.

En California, en el complejo de antenas de Goldstone, se puso en marcha en 1997 un proyecto similar, en el que ya han participado un centenar de profesores y más de 3.000 alumnos de escuelas de todo el país.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de mayo de 2001