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Entrevista:JOSÉ LUIS CASTRO | DIRECTOR DEL TEATRO DE LA MAESTRANZA

'Es un hecho que el Teatro de la Maestranza se ha quedado pequeño'

José Luis Castro (Sevilla, 1953) ha cumplido ya siete años al frente del Teatro de la Maestranza, que celebra su 10º aniversario. El Teatro de la Maestranza y la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla presentan el 2 de mayo una gala para conmemorar sus 10 años de existencia. Castro es un director de escena con una larga experiencia entre bambalinas. Castro trabajó como director del Teatro Lope de Vega entre 1987 y 1994.

Pregunta. ¿Qué destacaría de estos 10 años de historia del Teatro de la Maestranza?

Respuesta. El Teatro de la Maestranza ha consolidado en estos 10 años un deseo e ilusión que tenían las instituciones públicas: formar un consorcio entre ellas tras terminar la Expo. Hubo una decisión política para conseguir que el Teatro de la Maestranza fuera el lugar donde la Expo pudiera organizar sus espectáculos líricos y musicales. El Teatro de la Maestranza se inició, pues, con la Expo. El 2 de mayo de 1991 hubo una gala en la que participaron Plácido Domingo, Alfredo Kraus, Teresa Berganza, José Carreras y Montserrat Caballé, entre otros. El Teatro de la Maestranza comenzó así una andadura en la que buscaba una personalidad cercana a lo que es un teatro musical. Paralelamente se creó la Orquesta Sinfónica de Sevilla. Fueron dos hechos fundamentales que cambiaron la cultura de la ciudad. Sevilla no había tenido una programación lírica continuada hasta entonces. Gracias al Teatro de la Maestranza ahora hay una afición a la lírica en Sevilla. Los tres pilares esenciales del Teatro de la Maestranza son la ópera (con una media de cuatro títulos por temporada que a veces llegan a cinco), los conciertos y la danza. A eso hay que añadir que el teatro es el receptor de otras actividades, como el Pregón de la Semana Santa, la Bienal de Flamenco, el Festival de Música de Cine...

'Los más pesimistas presagiaban que al público de Sevilla no le iba a interesar la ópera'

P. ¿Cómo se financia este teatro?

R. Recibe anualmente 730 millones que aporta el consorcio del Ministerio de Educación y Cultura, la Junta, la Diputación y el Ayuntamiento; 117 de patrocinios privados; 314 de taquilla; y 60 de alquiler de producciones.

P. ¿No ofrece una programación demasiado clásica?

R. La ópera, como todas las actividades artísticas, tiene una serie de títulos que son los más habituales. Hay grandes autores contemporáneos, pero la mayoría -Verdi, Donizzetti, Bellini, Wagner, Strauss...- son de hace siglos. La suerte de Sevilla es que tiene otro teatro -el Central- para las producciones más contemporáneas. El Teatro Central cuenta, además, con un aforo más reducido -entre 700 y 800 localidades- que es más apropiado para este tipo de producciones. El Teatro de la Maestranza recibe lo que se llama entre comillas la música clásica y la ópera. Hemos traído a los grandes concertistas, autores y espectáculos apropiados para un espacio de 1.800 localidades. Como ocurre con el Liceo de Barcelona o el Teatro Real de Madrid, el Teatro de la Maestranza organiza espectáculos que pueden atraer a una gran masa de público.

P. ¿Tiene alguna espina clavada en estos siete años de trabajo?

R. No tengo ninguna espina clavada. Lo que sí es cierto es que a veces me siento con una gran impotencia para poder explicar que entre la Orquesta Sinfónica y el Teatro de la Maestranza no existe ninguna mala relación. La Orquesta Sinfónica y el Teatro de la Maestranza tienen los mismos dueños. Lo único que ocurre es que el Teatro de la Maestranza, al ser una sala polivalente, tiene un problema de fechas y espacio. No es más que el problema que tienen unas personas que utilizan un espacio compartido. Esto genera debates del tipo de 'por qué no utilizas el teatro el jueves y no el miércoles'... Nada más que eso. En Sevilla hemos pasado de pronto de tener muy poco a tener una orquesta de lujo. En otras ciudades hay teatros de distintas características, auditorios, salas de ensayo... En Sevilla hay sólo un teatro y una demanda muy grande, que incluye la temporada de abono de la Orquesta Sinfónica, la Bienal de Flamenco, el Festival de Música de Cine, el Pregón de la Semana Santa... El Teatro de la Maestranza es un contenedor de muchas actividades que no sólo programa el consorcio. En 10 años ha sucedido algo maravilloso en Sevilla. Hemos pasado a tener un teatro que los más pesimistas consideraban inútil, ya que presagiaban que al público no le iba a interesar la ópera y la música. Es un hecho que el Teatro de la Maestranza se ha quedado pequeño.Y esto dice mucho a favor de la ciudad.

P. ¿Qué solución ve a esto?

R. No es un problema que requiera soluciones rápidas. Hay que reflexionar sobre qué se debe hacer en el futuro. Acabamos de asistir a la presentación de un nuevo teatro que se va a construir en Sevilla: un teatro privado que hará la Sociedad General de Autores. Se habla también de la necesidad de construir un auditorio en el futuro. Lo que hagamos deberemos basarlo en la coordinación de todas las instituciones públicas y privadas de Sevilla. ¿Es un auditorio lo que hay que hacer? ¿Hay que hacer salas de ensayo con la calidad suficiente para la Orquesta Sinfónica? ¿Hay que construir un teatro cerrado o al aire libre? Lo que se haga habrá que hacerlo de una forma planificada, a largo plazo, siendo conscientes de que la Orquesta Sinfónica seguirá creciendo. Hay que involucrar a las instituciones privadas porque construir una instalación de estas características es caro, pero lo más difícil es mantenerla cada día.

P. ¿Qué posición ocupa el Teatro de la Maestranza en España?

R. Está como formando un triángulo con el Liceo de Barcelona y el Teatro Real de Madrid. Nosotros tenemos un presupuesto a mucha distancia de esos dos teatros. El Liceo y el Teatro Real tienen un presupuesto anual de entre 6.500 y 7.000 millones cada uno. El Teatro de la Maestranza cuenta con unos 1.200 millones anuales. Pero, claro, no es comparable. Porque, por ejemplo, el Liceo ya existía desde hace décadas. Y en Sevilla no había nada hace 12 años. Sin embargo, la programación musical del Teatro de la Maestranza tiene el mismo nivel que la del Liceo y el Real. Este triángulo ha empezado a romperse con la inauguración del Palacio Euskalduna en Bilbao y la próxima apertura de un teatro en Valencia que va a contar con las últimas novedades de la arquitectura teatral. Las instituciones no querían que el Teatro de la Maestranza fuera un lugar muerto al que se trajeran producciones realizadas en otros sitios. Por eso, hemos apostado por realizar producciones propias como Tannhäuser, Turandot, El Barbero de Sevilla, Alahor en Granada, El Cid, Las Bodas de Fígaro y El Trovatore. Gracias a ellas hemos dado a conocer a Sevilla en ciudades como Washington, Palermo, Nápoles, Ginebra o Baltimore.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 29 de abril de 2001