El Supremo se plantea reducir la pena a los implicados en el narcotráfico a pequeña escala

200 extranjeros encarcelados por introducir droga en España piden a Acebes que se revise la ley

Magistrados del Supremo van a plantear en breve a la Sala General del alto tribunal el elevar los límites establecidos sobre la cantidad de droga a partir de la cual un delito de narcotráfico se considera 'de notoria importancia' y, por tanto, supone una condena más dura para el reo. Si un narco es detenido con más de 120 gramos de cocaína o 100 de heroína, cantidades a partir de las cuales la cantidad se considera de notoria importancia, puede ser condenado de nueve a 13,5 años de prisión, pero si la cantidad es inferior, la pena no superará los nueve años. Por este motivo, en muchas prisiones hay narcos detenidos con 200 gramos de cocaína que cumplen la misma pena que otros capturados con 10 kilos.

La doctrina del Supremo se ha mantenido sin fisuras hasta el momento, a pesar de intentos de magistrados de algunas audiencias provinciales para que se reinterpretara el concepto de 'notoria importancia'. Sentencias más benignas aplicadas por instancias inferiores, que llegaban a imponer condenas menores a las tipificadas para la notoria importancia, eran elevadas sistemáticamente en el Tribunal Supremo, órgano encargado de establecer la línea a partir de la que el delito es considerado más o menos grave.

El Supremo, al revisar las sentencias, aplicaba rigurosamente el artículo 369.2 del Código Penal de forma que si la cantidad de droga intervenida superaba los 120 gramos de cocaína o los 100 de heroína (en el hachís varía según si es resina, aceite, polen...) el delito se consideraba de notoria importancia y por tanto se elevaba un grado la pena, con un mínimo de nueve años.

'Se han intentado aplicar criterios atenuantes para rebajar las penas como el del miedo insuperable o del estado de necesidad pero todos los intentos han rebotado en el Supremo', asegura Arturo Beltrán, magistrado de al Sección Quinta de la Audiencia de Madrid, para quien bastaría con que el Supremo elevara la línea de la notoria importancia. 'El Supremo siempre ha dicho que no, aunque también es cierto que es difícil revisar el criterio debido a los distintos tipos de narcotráfico que existen', agrega.

Beltrán pone un ejemplo de los distintos tipos de narcotráfico que dificultan el fijar de un criterio uniforme: 'Hay puntos de venta de droga donde el narcotraficante, por ejemplo, vende 50 gramos diarios y eso, en un día, no es de notoria importancia, pero si se acumula sí lo es; y luego está el que trae 250 gramos de una tacada'.

Fuentes del Supremo añaden que este sistema de medida de la gravedad del delito 'crea desajustes' e insisten en que, aunque la cantidad se eleve hasta los 700 gramos 'el sistema siempre será aleatorio'. La elevación de la línea de gravedad del delito ya fue planteada en la Sala General del Supremo hace un año. Las posturas a favor o en contra de elevar la divisoria llegaron a una especie de empate, pero a la hora de votar perdieron los que pretendían subir la cantidad de droga.

La doctrina ferrea del alto tribunal ha visto como se abría la primera fisura gracias a un reciente voto particular del magistrado Perfecto Andrés, partidario de una mayor proporcionalidad en la aplicación de la pena por narcotráfico, como se recoge en el tratado de Niza sobre derechos fundamentales en la Unión Europea. Esto es lo que ha hecho que los magistrados progresistas del Supremo tengan en cartera pedir en los próximos días un nuevo pronunciamiento de la sala general sobre el particular. 'Aún no lo hemos planteado en forma para que lo trate la sala, pero vamos a llevar el asunto en breve', asegura uno de los magistrados partidarios de la medida.

El planteamiento de estos magistrados del Supremo ha coincidido en el tiempo con la petición cursada al ministro de Justicia, Ángel Acebes, por casi 200 extranjeros, la mayoría colombianos y marroquíes, que están presos en Soto del Real (Madrid) por narcotráfico. Los reclusos, prácticamente todos correos, solicitan una mayor proporcionalidad de la pena por tráfico de drogas, para que no se den circunstancias como las que relatan: que haya presos que comparten pena y celda a pesar de que uno fue capturado en barajas con un condón en su intestino relleno de 130 gramos de cocaína y otro con un maletín con 10 kilos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0016, 16 de abril de 2001.

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