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Aportadas al Supremo fotos de supuestos daños causados al claustro de los Jerónimos

La Sala Tercera del Tribunal Supremo ha admitido a trámite varios requerimientos notariales y hasta tres recursos presentados por Pedro Fábrega y su hijo, en los cuales piden la adopción de medidas cautelares urgentes para detener las obras de desmontaje del claustro de los Jerónimos, que califican de 'expolio' y cuya ilegalidad persiguen probar con fotografías y documentos. En el último escrito, incorporado el pasado lunes a los autos por decisión del presidente de la Sala, el ex ministro Fernando Ledesma, constan varias fotografías del suelo del patio claustral inundado de fragmentos de piedras procedentes del desmontaje, así como la presencia de máquinas pesadas y muros de ladrillo y gran antigüedad horadados por la piqueta.

Fábrega, promotor de tres recursos particulares contra las obras de desmontaje del claustro de la iglesia de San Jerónimo el Real, del siglo XVII, anunció ayer a EL PAÍS que ha iniciado los trámites para querellarse contra Joaquín Puig de la Bellacasa Alberola, director general de Bellas Artes del Ministerio de Cultura, por unas declaraciones hechas a la agencia Efe el pasado martes en las que aseguraba: 'Resulta imposible construir el cubo de Rafael Moneo sin desmontar el claustro de los Jerónimos'.

En opinión de Fábrega, 'esas palabras muestran de manera fehaciente que la intención de la Dirección General de Bellas Artes no es la de proteger un monumento nacional, como lo es, indivisiblemente, el claustro renacentista y la iglesia, sino precisamente la de derribarlo y ocupar a toda costa su espacio con el cubo' proyectado por el arquitecto.

Según Puig de la Bellacasa, los arcos renacentistas ya han comenzado a ser desmontados dentro de una operación que calificó de 'modélica'. A su juicio, 'el equipo encargado de su ejecución está compuesto por personal altamente cualificado y con experiencia en trabajos similares'. El director general de Bellas Artes salía al paso de quienes, como la directiva de la Asociación de Vecinos del Barrio de los Jerónimos, califican el desmontaje de 'demolición' y acusan al Gobierno de transgredir la Ley de Patrimonio Histórico de 1985, que prohíbe cualquier tipo de manipulación de los monumentos nacionales.

Según el real decreto de 1925, homologado hace 20 años, la iglesia y su claustro son monumento nacional, único e indivisible; desde entonces, y como Bienes de Interés Cultural, se encuentran sometidos al máximo grado de protección. Sin embargo, la Sala Tercera del Tribunal Supremo ha autorizado la prosecución del desmontaje por admitir que varios paramentos del patio claustral presentan un combamiento que puede hacerlo peligrar. Por ello, piedras y muros han sido siglados y están siendo trasladados desde el 21 de febrero a dependencias del Ministerio de Cultura, en Alcalá de Henares.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de abril de 2001