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Antich justifica su impuesto porque 'el turismo tiene un coste medioambiental'

Palma de Mallorca

El presidente de las Islas Baleares, Francesc Antich, del PSOE, razonó ayer que la implantación del impuesto ecológico para turistas, la ecotasa, responde a una exigencia social y a una estrategia financiera para compensar las cargas sobre el medio ambiente que supone la actividad de 11 millones de visitantes. 'El turismo tiene un coste medioambiental, una carga económica que se debe reparar para sostener el nivel'. Antich definió que en este esquema 'el turismo, la industria de Baleares, es el paisaje. Y la naturaleza, el capital colectivo'.

El mandatario socialista criticó al PP, que en Baleares 'siempre va a la contra de las grandes decisiones cuando éstas se pretenden sean favorables a los intereses generales, como sucede con la defensa del territorio o el freno a las urbanizaciones'. 'Los grandes triunfos del PP', añadió, 'devienen derrotas de la sociedad, como ocurrirá si se consuma el recurso ante el Tribunal Constitucional contra la ecotasa, ésta se paraliza o se anula'.

Por su parte, el coordinador general de IU, Gaspar Llamazares, acusó ayer al Gobierno de 'insensibilidad ante los retos turísticos y ecológicos' y de defender intereses empresariales al anunciar un recurso de inconstitucionalidad contra el nuevo impuesto, informa Javier Cuartas. Llamazares sostuvo ayer en Oviedo que el Ejecutivo de Aznar antepone los intereses de las grandes empresas contaminantes a los de los ciudadanos, y aseguró que la ecotasa no es una caso excepcional ni inédito, porque existen precedentes europeos. Recordó que la UE la ha propuesto en varias directivas, y que al Gobierno español 'le cabe el dudoso honor de haber bloqueado todas las iniciativas en ese sentido y de negarse a nuevas fórmulas fiscales que disuadan a las empresas de provocar efectos negativos en el medio ambiente'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de abril de 2001