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Crónica:

Javi Moreno: mitad lesión, mitad castigo

Javi Moreno siguió el desarrollo del partido desde el graderío de Mendizorroza. El motivo, una lesión que se produjo hace dos semanas durante el choque de la selección española contra Liechtenstein y que, lejos de curarse, se agravó al forzar el delantero su aparición en el amistoso contra Francia.

Aquello produjo cierta polémica en el entorno del Alavés. 'Si estuvieras en tu ciudad [Valencia], con todo tu pueblo viéndote, y tu familia en la grada, ¿tú qué habrías hecho?', preguntó entonces Javi Moreno a quienes le recriminaban los riesgos que tomó. Al caso se podría añadir otra circunstancia adyacente: el pasado mes se reunieron representantes del Alavés y del Valencia con el fin de intentar avanzar un preacuerdo para traspasar al delantero al final de esta temporada, algo que se da ya por casi cerrado. Javi Moreno, aunque tiene contrato por dos años más con el club vitoriano, cuenta con una cláusula de rescisión apetecible: 1.500 millones de pesetas.

El caso es que tras su paso por la selección, el actual pichichi de la Liga no pudo jugar en Oviedo porque aún arrastraba secuelas. El Alavés apenas le añoró esa tarde porque empató a tres goles, con dos tantos de su sustituto, el uruguayo Iván Alonso. Además, el tercer jugador en ese puesto, el croata Jurica Vucko, lleva una relación entre minutos jugados y goles más que razonable.

Ayer, Javi Moreno tampoco apareció ni tan siquiera en la convocatoria. El motivo, el mismo que en Oviedo: el esguince de tobillo sin curar. Aunque la víspera se había entrenado con normalidad y el delantero deseaba jugar a toda costa, acabó en la grada. La explicación era la misma que el fin de semana: si no está recuperado no puede jugar. Así de sencillo.

Aparentemente, no hay lugar a las suspicacias, aunque teniendo en cuenta los antecedentes la decisión tiene cierto aroma a castigo. Mané, no obstante, no es un técnico dado a este tipo de medidas represivas, y menos con jugadores con un expediente sin tacha como el de Javi Moreno, sacrificado y con 18 goles en 26 jornadas de Liga y cuatro tantos en siete partidos de la Copa de la UEFA.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de abril de 2001