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El consistorio de Barcelona da un afectuoso adiós a Joaquim Molins

Último pleno del jefe de filas de CiU

La de ayer fue una sesión del pleno del Ayuntamiento de Barcelona más pendiente de la despedida de Joaquim Molins que de gran parte de la orden del día. Durante los debates, Molins no intervino. Sonriente, se dirigió al plenario desde su sillón al final de la sesión, después que el alcalde diera la palabra le diera la palabra con un 'amic Joaquim'.

'Ya sé que una persona electa tiene un compromiso con el elector, pero se debe también en gran medida a la propia organización política que le ha situado en esa responsabilidad. Y cuando se dan determinadas circunstancias, lo más correcto es dejar con discreción y de manera positiva el escenario político'. Esa fue la única alusión a la falta absoluta de sintonía entre él y el secretario general de Convergència, Artur Mas, desde que, a finales del año pasado, éste le vetó el camino a la presidencia de la federación de CDC de Barcelona y, a la vez, a poder optar de nuevo a la alcaldía de la ciudad.

Pero Molins defendió a capa y espada la dedicación a la política: 'No quisiera que mi dimisión, ni la forma en que se ha producido, sea interpretada por algunos en detrimento de la política', que definió como una de las más 'nobles actividades'. Se refirió a sus 25 años como político, como diputado en el Congreso y en el Parlament, y a su última etapa, en el Ayuntamiento de Barcelona. 'Si me dediqué a la política fue por voluntad de servir a la sociedad, a la que intentaré seguir sirviendo desde la actividad privada', concluyó.

Todos los grupos políticos del Ayuntamiento de Barcelona lamentaron, sin excepción, la retirada de Molins. 'Lamento que personas como tú dejéis la política', dijo el alcalde, Joan Clos, tras agradecerle su dedicación y recalcar que, en su opinión, Molins debe permanecer vinculado al proyecto de ciudad. 'Te haré alguna propuesta', dijo. 'Te equivocas', le riñó cariñosamente el jefe del grupo del PP y amigo de Molins, Santiago Fisas. El reconocimiento a su trayectoria política también llegó de las filas de Esquerra Republicana e Iniciativa per Catalunya. Y al final, el pleno terminó en besos y abrazos. Muchos abrazos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 31 de marzo de 2001