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El 'megagañán' Torrente regresa más gordo, más activo y más racista

Segura matará al personaje si la secuela no gusta tanto como la original

Santiago Segura empieza su película reinando en Marbella. Torrente llega a la Costa del Sol en un Ferrari rojo con una gran pegatina del Atlético de Madrid en el capó, y va desplazando de fiestas en casinos sus 113 kilos de peso y su dinero hasta que una noche se arruina, vuelve a ser quien era y se ve envuelto en distintas peripecias, acompañado por un amplísimo elenco de actores y amiguetes famosos que hacen cameos, apariciones cortas.

Los coprotagonistas principales son Gabino Diego (un yonqui cojitranco ayudante de Torrente), Tony Leblanc (mafioso de baja estofa y dueño de un burdel), José Luis Moreno (un villano a lo Doctor No), un macaco llamado Luis Alberto -'es mi homenaje a Luis Alberto de Cuenca, al que admiro y respeto', explicó Segura-, Inés Sastre (cantante de boleros en boîte marbellí de la que Torrente se enamora al primer vistazo), Juanito Navarro (un Gil y Gil bastante clónico) y un perro que se llama Franco.

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Entre los cameos están José Luis López Vázquez (un facha local al que sus vecinos roban el Abc), Antonio Resines (detective-fontanero), el tenista Carlos Moyá (profesor de tenis), Chus Lampreave y Neus Asensi (figuración), Jesús Bonilla (marido cornudo), Pepe Navarro (jefe de policía), Diego el Cigala (gitano marbellí), Esther Cañadas (invitada cañón en una fiesta de la jet), Pablo Carbonell (ingeniero informático y espía), Fuentes (camarero), Yola Berrocal (travesti), Cristina Tárrega (putón verbenero), Arturo Valls (con un papel más largo, de esbirro traidor), El Gran Wyoming (otro jefe de policía), Ariadna Gil (conductora multada) y algunos más a los que no se ve, como Juanma Bajo Ulloa (director de las escenas de acción) o Joaquín Sabina, autor de la rumba final, que canta a dúo con Segura.

Mezcla de parodia de película de James Bond, costumbrismo gore españolazo y neorrealismo napolitano, Torrente 2 divierte más a Segura que la primera parte, según afirmó ayer en la atestada conferencia de prensa celebrada tras el pase en un cine madrileño.

Segura arrancó diciendo: 'Tenéis una hora para hacer preguntas inteligentes y dos minutos para decir gilipolleces', y luego contestó a unas y otras con su habitual desparpajo.

Entre otras cosas, dijo: 'Poner a Gabino Diego no es un síntoma de inteligencia, sino una obviedad. Es la cara más cómica del cine español. Los espectadores aman a Gabino'. 'Si contáis el final me cago en vuestros muertos. No jodáis. Quiero que los espectadores lleguen vírgenes a la película'. 'No hay lugar para el miedo. El hombre es voluntad. El otro día hicimos un pase con mil personas y se rieron de principio a fin. Ése es el objetivo, lo demás es un sinvivir'.

Y más: 'El secreto de José Luis Moreno es su arqueo de cejas y su sonrisa de psicópata'. 'Sí, hubo algunas personas que no quisieron salir en la película, pero no pienso decir el nombre de esos cabrones'. 'Cuando contraté a Inés Sastre fue un momento muy emotivo. Ella me cantó Alfonsina por teléfono, yo estuve babeando varios minutos y luego pasé la fregona. Es megaglamourosa, una top model muy espiritual. Como Esther Cañadas, que además es simpática y muy inteligente'.

El realizador, actor, compositor, guionista y coproductor de Torrente 2 contó también que regaló un jamón y una cazadora a los famosos que trabajaron gratis, y desveló que cuando Joaquín Sabina le dijo que le haría una canción para la película, pensó: 'Esto es lo mismo que si te llama Claudia Schiffer y te dice: 'Si estás aburrido, te hago una mamada'.

Segura afirmó que las 300 copias que desde el próximo viernes podrán ser vistas en toda España son un récord absoluto en este país. 'Torrente es un cine de palomitas tan válido como el que se hace en Estados Unidos', explicó. 'Así que sin complejos, con dos cojones. Pero si tiene menos espectadores que Torrente 1, matamos a ese machista asqueroso y ya está'.

La cistitis y los Oscar

Tony Leblanc no pudo asistir a la rueda de prensa a causa de una cistitis. Lo dijo Segura, que no suele andarse con eufemismos y tampoco lo hizo al disculpar la ausencia de su amigo y padre putativo, ese enorme actor al que él sacó de un largo olvido con el primer Torrente. Ya que no estaba allí, Segura contó que Leblanc disfrutó mucho en el rodaje, pero que quería siempre más escenas. 'Me decía: 'Dame carne, Santiago, dame carne', para que le escribiera más secuencias a su personaje. Así que le escribí una en la que tenía que coger una metralleta, pero como la metralleta pesaba mucho no la pudo hacer. Y hubo otra en la que teníamos que meterle en una zodiac al agua. Cuando iba a bajar, me dijo: 'Santiago, no quiero alarmarte, pero estoy meando sangre. La cistitis'. Alguien preguntó a Segura si se ve en los Oscar del año que viene. 'Sí, me veo viéndolos por la tele. Tengo cara de idiota, pero no de iluso. Si acaso, algún amiguete me regalará uno de esos de plástico que ponen: 'Al más ligón'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 28 de marzo de 2001

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