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Muere una niña de 3 años en Huesca por el disparo fortuito de un cazador

La bala salió por una ventana y recorrió 200 metros hasta la pequeña

a niña se encontraba sentada junto a unos familiares en las escaleras exteriores del bar situado en la plaza Mayor de Jasa, una localidad altoaragonesa de 150 habitantes situada a los pies del monte Bisaurín, en el pequeño valle pirenaico de Aragüés, a unos 70 kilómetros al norte de la ciudad de Huesca. Un tío político de la niña, L. S. B., que se encontraba sentado en las escaleras junto a la pequeña, resultó herido leve por la misma bala.

Según relataron ayer algunos vecinos, el suceso ocurrió el pasado domingo sobre las 18.45 horas, cuando anochecía. El autor del disparo, un vecino del pueblo natural de la provincia de Burgos, se encontraba manipulando un arma de caza, en concreto un rifle marca Browning sin ser consciente de que en el interior quedaba alojado aún un proyectil. Por causas desconocidas, a F. A. P. B., de 44 años, se le disparó el arma y la bala salió por una ventana de su casa y atravesó las calles del pueblo hasta alcanzar mortalmente a la niña.

Agentes del puesto de la Guardia Civil de Hecho, el más cercano a la población, acudieron inmediatamente a Jasa y detuvieron al autor del disparo. Mientras miembros del equipo de la Policía Judicial de la Guardia Civil de Jaca iniciaban las investigaciones, el cadáver de la niña fue trasladado al depósito del Hospital Comarcal de Jaca, donde ayer se le practicó la autopsia antes de ser trasladado a Zaragoza.

Miembros del gabinete psicológico del instituto armado fueron los encargados de dar la noticia a los padres de la pequeña. El tío de la niña, L. S. B., fue atendido en el mismo centro hospitalario y dado de alta poco después tras curársele una herida leve por arma de fuego que presentaba en un hombro.

El autor del involuntario disparo pasó la noche en los calabozos policiales y ayer prestó declaración ante el juzgado de Instrucción de Jaca. La Guardia Civil requisó el arma de caza, tomó declaración a los implicados y a varios testigos y practicó una reconstrucción inicial de los hechos.

Según sus vecinos, F. A. P. B. se encontraba "destrozado" después de lo ocurrido. "Es un vecino conocido del pueblo que no daba crédito a lo que le ha había sucedido. Ni él ni los demás", añadieron. "Todo parece indicar que fue un accidente desgraciado, una muerte casual", indicó un vecino de Jasa.

"Sólo nos queda una sensación de absoluta impotencia", añadió uno de los testigos. Los propietarios del bar en cuyo exterior se encontraba la niña cuando fue alcanzada por el disparo declinaron hacer declaraciones por orden del juez, según indicaron.

La niña fallecida vivía con sus padres en el barrio de Casetas (Zaragoza). La hermana del padre está casada con L. S. B., el tío de la niña que resultó herido. Los dos matrimonios eran muy conocidos en Jasa, puesto que se trasladaban habitualmente al pueblo, donde la familia tiene una casa, los fines de semana y en las vacaciones de verano.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 13 de marzo de 2001