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Pedro Tomás gana la batalla por presidir el fútbol profesional

Las elecciones de la Liga se resuelven por 24 votos a 16

Los clubes de fútbol de Primera y Segunda tienen desde ayer nuevo presidente, el primero en ser ejecutivo y remunerado. Pedro Tomás, 51 años, ha cambiado el sillón de secretario general por el de presidente de la Liga, cargo en el que sustituye al recién fallecido Antonio Baró. El nuevo presidente de la patronal de los 42 clubes obtuvo el respaldo de 24 de ellos, mientras 16 apoyaron al otro candidato, Domingo Guzmán. Los dos equipos restantes se abstuvieron.

Pedro Tomás, un abogado que no ejerce, se ha convertido en el tercer presidente de la Liga Profesional en los 17 años de historia del organismo tras Manuel Vega Arango y Antonio Baró. El resultado de la elección refleja los dos frentes que se han abierto entre los clubes profesionales, con los equipos de Primera en un bando, y los de Segunda, en el otro. El nuevo presidente fundamentó su victoria en el apoyo de 19 de los 22 equipos de la categoría menor (todos salvo Albacete, Éibar y Salamanca) y sólo cinco de Primera (Deportivo, Espanyol, Celta, Rayo y Barcelona).

'Joan Gaspart [presidente del Barça] me ha defraudado', aseguró Guzmán tras las votación. 'Ayer [por el miércoles] me prometió el voto y hoy se lo ha dado a Pedro Tomás'. El nuevo presidente de la Liga desveló sin querer el destino del voto del Barça aunque fuese secreto. Tomás destacó que a él le habían votado 'el campeón de la mejor Liga del mundo [o sea, el Deportivo] y tres de los cuatro equipos españoles que siguen en la Copa de la UEFA'. Como el Alavés ha sido uno de los grandes promotores de la candidatura de Guzmán, se entiende que Celta, Rayo y Barcelona son los tres aludidos por Tomás.

El desconcierto de Guzmán viene justificado porque el presidente del Barça, que no firmó en su día aval a ningún aspirante, propuso el lunes que renunciase Pedro Tomás, cuya candidatura había sido inicialmente invalidada. 'Es mejor que salir derrotado', aseguró Gaspart, convencido entonces de que la Comisión Electoral desestimaría el recurso del nuevo presidente. Pero la Comisión Electoral admitió finalmente la candidatura de Pedro Tomás y Gaspart decidió apostar a caballo ganador. 'Estoy contento porque se ha votado y esto es bueno para la Liga. Las unanimidades no deben existir en democracias. Ahora hay que olvidarse de a quién se ha votado', aseguró ayer Gaspart. El nuevo presidente de la Liga, a la que llegó en 1991 como gerente y de la que ha sido secretario general desde 1996 hasta ahora, ha ganado un voto de un club de Primera que no le avaló, pero ha perdido otro, el del Málaga. Las abstenciones se adjudican a Oviedo y Salamanca.

Mientras el derrotado Domingo Guzmán, vicepresidente del Athletic, se lamentaba del desarrollo de las elecciones ['si lo sé no me presento; el proceso ha tenido fases muy desagradables, con insultos y roces'], Pedro Tomás lanzaba un canto por la unidad en el fútbol y un brindis por una Liga 'que entre definitivamente en el siglo XXI'. También avanzó algunas teorías de su proyecto como la elaboración de una normativa específica para el fútbol sobre derechos laborales, fiscales y tributarios, y el conseguir generar mayores ingresos con la venta colectiva y voluntaria de todos los derechos de los clubes.

El futuro que Pedro Tomás se ha preparado en la Liga, como secretario general que fue, es complicado. La oposición la tiene dentro, en el Comité Ejecutivo, ya que ocho de sus 12 clubes no le han votado. Tomás necesita modificar los estatutos de la Liga para conseguir que el cargo de presidente sea, por primera vez, remunerado -condición que pone para seguir-. Y un cambio de estatutos requiere el apoyo de dos tercios de la asamblea, o sea, 28 votos. Si se mantiene el frente abierto en la Liga no lo alcanzaría.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 9 de marzo de 2001