El temporal impide localizar los cuerpos de las víctimas en el río

El temporal de lluvia y la turbulencia de las aguas del Duero impidió ayer, por segundo día consecutivo, que los servicios de rescate localizaran el autobús y los vehículos ligeros que cayeron a las aguas del río en la noche del pasado domingo, al desplomarse el puente que unía las poblaciones de Castelo de Paiva y Entre os Ríos. Los responsables de Protección Civil informaron de que el detector utilizado por la Marina portuguesa podría haber localizado al autobús y los vehículos siniestrados, pero las corrientes del Duero impidieron que los submarinistas confirmasen esos datos.

El jefe del Estado Mayor de la Armada informó ayer de que la turbulencia de las aguas y su nula visibilidad imposibilitaron el rescate de los fallecidos y precisó que han sido colocadas redes de contención en el puente situado en la desembocadura del Duero, en Oporto, para evitar que los cadáveres, en caso de ser arrastrados por las aguas, pudieran llegar al mar. Asimismo, algunos técnicos explicaron que los cuerpos, si no se encuentran retenidos en los vehículos, podrían salir a la superficie a partir de hoy. En este sentido, la Marina portuguesa ha solicitado la ayuda de la Fuerza Aérea para que rastree las aguas del Duero en los próximos días.

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Por otro lado, el Gobierno inició ayer los trámites para organizar las indemnizaciones a las familias de las víctimas, independientemente de la investigación administrativa abierta sobre el caso. Por su parte, la Fiscalía General del Estado ha abierto diligencias para investigar las posibles responsabilidades criminales por el derrumbe del puente.

Mientras, diversos medios de comunicación informaron ayer que la Junta Autónoma de Carreteras decidió cortar al tráfico el mencionado puente durante un mes en 1990 para reparar el mal estado del pavimento. Las autoridades portuguesas insistieron ayer en que las revisiones realizadas en el puente no detectaron ningún tipo de anomalía en su estructura, en contra de las denuncias reiteradas durante los últimos meses por parte del alcalde de Castelo de Paiva.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 06 de marzo de 2001.

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