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Tribuna:

Un triste aniversario para el pacto local

Hoy se cumple el segundo aniversario de la firma del Pacto Local de la Comunidad Valenciana en la VII Asamblea General Extraordinaria de la Federación Valenciana de Municipios y Provincias reunida en Castellón el 27 de febrero de 1999. Todos aquellos que hemos trabajado de forma constante y decidida por potenciar a la Administración local y defender de esta forma los intereses y la calidad de vida de nuestros ciudadanos, sin embargo, carecemos de argumentos serios para celebrar tal evento ante el incumplimiento por parte del gobierno del Partido Popular de buena parte de las medidas acordadas en aquella fecha.

La desidia de un gobierno, el de la Generalitat Valenciana, que se niega a reconocer la importancia de los entes locales para la vida de los ciudadanos es una constante en los últimos años que se ha visualizado en la reciente negativa de su presidente, Eduardo Zaplana, a descentralizar competencias hacia los ayuntamientos y dotarlos de unos recursos financieros suficientes; generando, por otro lado, una división interna en su partido al oponerse frontalmente a los planteamientos de la alcaldesa de Valencia y presidenta de la Federación Española de Municipios y Provincias, Rita Barberá. No está de más señalar que la participación de los entes locales en el gasto público de nuestro país se mantiene estancada desde principios de los años ochenta, mientras que el de las comunidades autónomas no ha parado de crecer desde entonces. Podemos afirmar, así pues, que llueve sobre mojado.

El Pacto Local preveía la creación de un fondo de cooperación municipal con el fin de dotar de mayores recursos económicos a las haciendas municipales. Dos años después del acuerdo alcanzado respecto de esta transcendental cuestión aún no hemos visto ninguna iniciativa gubernamental en esa línea. El gobierno valenciano es el único entre los gobiernos autonómicos de todo el Estado español que no ha contemplado en sus presupuestos ninguna partida para este fondo de cooperación, a pesar de las reiteradas demandas, por un lado, de los ayuntamientos y, por otro lado, del Grupo Socialista en los debates presupuestarios de las Cortes Valencianas.

A fecha de hoy todavía no se ha empezado a debatir la futura Ley de Régimen Local Valenciana prevista en el pacto con la voluntad de hacer realidad la participación, cooperación y colaboración de los entes locales en la utilización de los recursos públicos, descentralizando y coordinando para ello las relaciones entre las entidades locales y la comunidad autónoma. Muy lejos de ello, el Partido Popular sólo ha creado una comisión técnica para la elaboración de esta ley, cuyos trabajos hasta el momento nos hacen temer la falta de voluntad política para iniciar una negociación entre la Generalitat y los ayuntamientos que permita definir aspectos básicos como las competencias que se transfieren, los recursos humanos que se asignan a tal fin o la dotación presupuestaria que sustentará los nuevos servicios asumidos por los entes locales.

La creación de la comisión de colaboración entre la Generalitat Valenciana y los entes locales es otro de los graves incumplimientos del gobierno del Partido Popular. Lejos de crear dicha comisión, cuyo propósito era garantizar la participación de los ayuntamientos valencianos en la elaboración de decretos, proyectos de Ley y otras disposiciones legales, el gobierno valenciano se ha dedicado a menospreciar y recortar la autonomía municipal a través de distintas iniciativas como la ley de Disolución del Consell Metropolità de l'Horta, la Ley de Residuos Sólidos, el Plan Eólico o la Ley de Áreas Metropolitanas.

Por desgracia, no son los únicos incumplimientos, aunque sí los más importantes. Mientras tanto, el presidente del Partido Popular en la Comunidad Valenciana, Eduardo Zaplana, lanza una campaña mediática defendiendo a través de un libro con su firma una España autonómica para la que reclama un mayor peso de las comunidades autónomas, pero en el que no menciona el extraordinario papel que cumplen los entes locales en ese Estado, olvidando de esta forma que hace dos años firmó, no un libro, sino un pacto con otras fuerzas políticas en el que se comprometía a transferir mayores recursos a la Administración local.

El segundo aniversario del Pacto Local se constituye de esta forma en una fecha idónea para reclamar su cumplimiento, punto de partida necesario para superar las endémicas frustraciones de los municipios valencianos que, en definitiva, son la administración más cercana a los ciudadanos y la que en mejor disposición está de solucionar muchos de sus problemas. El PSPV-PSOE quiere manifestar una vez más su voluntad y compromiso con el Pacto Local Valenciano, cuyo desarrollo, en buena lógica, conducirá a la mejora de la calidad de vida para los ciudadanos y ciudadanas que viven y trabajan en nuestros pueblos y ciudades.

Joan Ignasi Pla es secretario general del PSPV-PSOE.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 27 de febrero de 2001