Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los ingenieros navales tardan nueve años de media en hacer la carrera y el 70% la abandona

Los 60 titulados que salen cada curso no cubren la demanda de empleo del sector

La carrera de Ingeniería Naval no tiene paro pero el número anual de titulados es tan bajo que no satisface la demanda de las empresas. En la actualidad cursan esta ingeniería en España 1.200 alumnos y sólo unos 60 salen cada año con el título bajo el brazo, cuando se calcula que en 2005 la industria podría dar trabajo al triple de esa cifra. El 70% de los matriculados abandona los estudios y los que siguen estudiando pasan una media de nueve años en la escuela. El Colegio Oficial de Ingenieros Navales ha elaborado un informe en el que detallan el perfil idóneo de los profesionales y los criterios adecuados para su formación. Los profesionales preparan una propuesta de nuevo plan de estudios que presentarán a las universidades.

España ocupa el segundo lugar de Europa y el quinto del mundo en construcción naval y a pesar de que el sector se recupera de la reconversión sufrida años atrás los estudiantes no superan la barrera de la titulación en número suficiente para satisfacer la demanda de profesionales que requiere la industria. Comparado con el europeo, el fracaso académico en las dos escuelas españolas -Madrid y El Ferrol-, es mucho mayor: los estudiantes europeos soportan un índice entre el 8% y el 30% frente al 70% español.

Una comisión de expertos ha elaborado un informe en el que se detalla el perfil que debe tener un profesional de Navales y la formación que debe recibir en las escuelas. Proponen un título y cuatro especialidades: Proyecto, construcción y reparación de buques; Explotación de buques; Ingeniería oceánica y explotación de recursos marinos, e Ingeniería de modelos avanzados.

El equipo de 10 expertos, dirigido por Honorio Sierra, contó con la colaboración del director de la escuela de Madrid y un catedrático de El Ferrol, por lo que el Colegio entiende que las sugerencias que se hacen en el Libro azul son compartidas por el mundo universitario. En dicho documento se propone una redefinición de las materias que se estudian en las facultades porque creen que el exceso de contenidos y el déficit de prácticas incrementa el fracaso académico.

Honorio Sierra explicó además que sería más eficaz matricularse curso por curso e ir aprobándolos antes de pasar al siguiente. 'En Europa, si no apruebas no puedes matricularte del siguiente, y para pasar al último curso hay que tener todo lo anterior aprobado. Si no se hace así estamos hablando de un plan de estudios para cada uno de los alumnos'.

Proponen además que se dedique una parte del primer curso de la carrera a reforzar los conocimientos básicos que el bachillerato no haya preparado suficientemente. Y plantean la implantación en las escuelas de un plan de calidad y la creación de un Consejo Asesor integrado por representantes del sector y por profesores que, entre otros objetivos, defina nuevos criterios de evaluación, visto el fracaso escolar que acarrean los estudios superiores de ingeniería naval. La escuela, dicen, debería funcionar como un solo departamento y fomentar la interacción con las empresas. Piden también que se aumente la proporción de profesores con dedicación plena.

El desarrollo tecnológico del sector y el ocio relacionado con el mar están proporcionando nuevas salidas para esta titulación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 19 de febrero de 2001