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La Tamborrada de Vitoria niega a dos decenas de mujeres tocar instrumentos

Dos decenas de mujeres, participantes habituales de la Tamborrada de Vitoria, han protestado ante la junta encargada de organizar este acto festivo porque se sienten discriminadas con respecto a los hombres. La Tamborrada se celebra cada año el 27 de abril, la víspera de San Prudencio, patrón de Álava. En el desfile por las calles del centro de la ciudad participan casi 300 personas, incluido este grupo de mujeres. La reivindicación parte del hecho de que las mujeres han pedido tocar instrumentos (tambores y barriles) al igual que hacen los hombres, pero las sociedades gastronómicas organizadoras se lo han denegado.

Las mujeres participan en la Tamborrada portando los estandartes de cada sociedad gastronómica o también, desde hace unos años, con atuendos de caseras. Sin embargo, nunca ha habido mujeres entre los instrumentistas, vestidos con casacas o como cocineros, al igual que en la Tamborradade San Sebastián. Ahora ellas reclaman participar en igualdad de condiciones.

En una reunión previa de las agrupaciones, el colectivo de mujeres planteó la petición formalmente, pero no encontraron el apoyo de la mayoría de las sociedades gastronómicas. Ayer se produjo una nueva reunión entre las mujeres y los miembros de la junta directiva de la Tamborrada y, de nuevo, los dirigentes de las sociedades expusieron su negativa 'porque para participar como instrumentistas deben pertenecer a una sociedad', aseguraron éstos. Las 24 sociedades que componen la Tamborrada son exclusivamente masculinas.

Crear una nueva sociedad

La dirección de la Tamborrada pide a las mujeres que continúen con el mismo papel que han desempeñado hasta ahora. Pero, a la vista de que éstas mantienen sus reivindicaciones, les proponen como alternativa que creen una nueva sociedad gastronómica, de modo que, si dan ese paso, podrían plantearse su admisión dentro del desfile. Las mujeres están sopesando esta posibilidad.

Se da el caso de que en la tamborrada infantil participan indistintamente niños y niñas tocando los tambores y barriles. A ello se refieren las mujeres, que entienden su caso como una discriminación no sólo en función del sexo sino también de la edad, y critican que se niegue a las jóvenes continuar participando en los actos festivos.

El problema de Vitoria carece, al menos por el momento, de las dimensiones que ha adquirido la polémica en los alardes de Irún y Hondarribia. En la Tamborrada alavesa hay un número menor de mujeres que reclaman la igualdad de derechos y en su totalidad se trata de un colectivo que ya participa en el desfile nocturno del 27 de abril. Además, se trata de un acto con menor raigambre que los alardes. La Tamborrada celebra este año el 26º aniversario del comienzo de esta tradición en Vitoria, que arranca desde la torre de dona Otxanda (sede del Museo de Ciencias Naturales) y para ante el palacio de la Diputación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de febrero de 2001