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Crítica:FÚTBOL

El Atlético también fracasa en Huelva

Los rojiblancos sólo consiguen igualar al Recreativo en el descuento

Recreativo de Huelva y Atlético de Madrid empataron ayer a un gol en un partido cargado de pasión. Los jugadores onubenses disputaron cada balón como si les fuera la vida en ello. Los del Atlético ya no se creen superiores a nadie y se fajan con la desesperación de un náufrago. El estadio Colombino, lleno de un público entregado que no dejó de animar en todo el partido, dio a los atléticos una nueva lección de lo que realmente es el infierno de la Segunda División.

El Atlético de principios de temporada era un equipo grande superado por las circunstancias, incapaz de entregarse en la brega que resulta imprescindible para volver a Primera División. Ayer, sus jugadores se batieron con la fuerza de los supervivientes. El empate final repartió cierta justicia. El primer tiempo fue de los visitantes y el segundo de los locales. El Atlético puso la calidad y la distinción, pero el Recreativo demostró una mejor forma física y más control del juego.

El partido significó el debut como rojiblanco del suizo Wicky, que empezó bien pero fue a menos. En el primer tiempo, repartió algunos balones con cierta solvencia, desde su posición de creador. Salva colocó un disparo en el larguero y Mena intentó batir a César dos veces desde lejos. Pero los atléticos adolecieron de una alarmante fragilidad defensiva. Desde las gradas, con sorna andaluza, alguien insinuó que Marcos, técnico rojiblanco, debería encargar a alguno de sus jugadores que marcara en los saques de córner a su defensa central, Juan Gómez.

Tras el descanso, el Recreativo se encontró rápidamente con un buen cabezazo de David que se convirtió en gol. Con el tanto, los jugadores recreativistas tiraron de forma física y de garra y acorralaron al Atlético. Bodipo incluso estrelló un balón en el larguero en el minuto 81. Al final, la suerte, habitualmente esquiva, sonrió a los rojiblancos y llegó el empate de Mena. El Atlético se agarró a la esperanza en el descuento, en un potente saque de falta lanzado por el centrocampista argentino desde unos 40 metros que César no pudo despejar.

El Atlético, con 9.000 millones de pesetas de presupuesto, no pudo con el Recreativo, que tiene 500. Los rojiblancos saben este año, mejor que nadie, que el dinero no hace la felicidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 4 de febrero de 2001