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LOS PROBLEMAS DE LOS INMIGRANTES

Los inmigrantes de Barcelona sólo volverán a comer si el Gobierno negocia su regularización

En caso de iniciarse una negociación entre el Gobierno y los inmigrantes, éstos abandonarían la huelga de hambre, pero no su encierro en las iglesias de la ciudad. Para salir de las parroquias, los inmigrantes exigen que el Gobierno ponga las bases a un proceso que permita regularizar al menos a 20.000 de los 34.000 inmigrantes que no fueron regularizados durante el proceso del año pasado.

Los inmigrantes tomaron estas decisiones durante la asamblea diaria que se celebra en la iglesia del Pi, donde permanecen cerca de 300 huelguistas de hambre. Tras la asamblea, los portavoces de los encerrados reiteraron que nadie les está manipulando y uno de los representantes de la comunidad magrebí aseguró que 'todo el mundo es libre de dejar la huelga cuando quiera'.

Sin embargo, ayer se evidenciaron los desacuerdos existentes entre las dos grandes plataformas de apoyo a los inmigrantes de Barcelona. La plataforma por la Ciudadanía y la Convivencia, formada por los sindicatos mayoritarios y asociaciones de inmigrantes, recomendaron a los encerrados que abandonden la huelga de hambre. Los dirigentes de Papeles para Todos, la plataforma que impulsa el encierrro, respondieron a estas voces críticas asegurando que 'todos luchamos por lo mismo, pero con métodos diferentes'. A pesar de ello, el representante de UGT Saoka Kingolo, denunció que la plataforma Papeles para Todos pone problemas a los sindicatos mayoritarios para contactar con los huelguistas. 'Hablar con las personas en huelga de hambre es difícil, y hemos tenido algún problema como sindicato, pero individualmente estamos en contacto permanente.'

Al margen de las negociaciones, los médicos decidieron ayer ampliar los análisis de detección de la tuberculosis a todos los encerrados para prevenir nuevos casos. También para mejorar las condiciones sanitarias, ayer se procedió a vaciar la fosa séptica de la iglesia del Pi para evitar una mayor acumulación de aguas fecales cerca de los huelguistas, que ya ocupan el patio de la parroquia porque no caben en la rectoría.

Las muestras de solidaridad de los últimos días prosiguieron ayer, cuando cantantes como Joan Manuel Serrat, Marina Rossell o Joaquín Sabina anunciaron que organizarán un concierto de apoyo a los encerrados.

Por otra parte, la Delegación del Gobierno en Cataluña manifestó ayer que ha entregado documentos para su regularización a 43 inmigrantes que, pese a haber entrado de manera ilegal en España, habían denunciado mafias o casos de explotación desde la entrada en vigor de la reforma de la Ley de Extranjería, el pasado 23 de enero.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 1 de febrero de 2001

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