Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
LOS PROBLEMAS DE LOS INMIGRANTES

El convenio con Ecuador ignora a los inmigrantes irregulares que residen en España

Al igual que hace una semana en Marruecos, Mayor reiteró que 'no habrá caza de inmigrantes'. A los ecuatorianos que residen en España sin papeles les abrió tres vías para regularizar su situación: la repatriación paulatina y voluntaria a su país para tramitar el visado en Quito; una revisión de los expedientes presentados por los inmigrantes y que habían sido denegados en el periodo extraordinario de legalización del año pasado; y los que acrediten razones humanitarias. Pero esas condiciones no se recogen en el texto firmado ayer.

El ministro se negó a dar cifras de cuántos inmigrantes ecuatorianos ilegales hay en España, ni de cuántos podrían acogerse a la repatriación voluntaria, desmintiendo al canciller ecuatoriano, Heinz Moeller, que declaró que 25.000, como mínimo, podrían regresar a Ecuador el primer año. 'Es una ficción y un absurdo hablar de números', afirmó Mayor Oreja. 'No hay ningún observatorio serio de cálculo de inmigrantes irregulares', dijo. 'Lo único que puedo decir es que hay un millón de inmigrantes legalizados, de los cuales 30.000 son ecuatorianos'.

'No debemos anticipar cifras de cuántos pueden regresar', añadió, y aseguró que el Gobierno español 'está dispuesto a hacer un esfuerzo económico' para financiar la repatriación. En este sentido, el acta de la reunión bilateral hispano-ecuatoriana firmada el pasado 25 de enero por el delegado para la Inmigración, Enrique Fernández-Miranda, y el ministro ecuatoriano de Exteriores, Moeller, señala que 'el Gobierno español se compromete a facilitar las ayudas necesarias para el retorno voluntario, tras el estudio individualizado de las solicitudes que se presenten para ello'. El acta pone de relieve 'la oferta para el retorno paulatino voluntario de los ciudadanos ecuatorianos, al objeto de que aquellos que lo acepten tengan garantizado que, por medio de la Embajada española en Quito, se le tramiten de forma preferente los visados de residencia y trabajo, con garantía de un puesto de trabajo en el menor tiempo posible'. Estos son los únicos compromisos por escrito de España en lo que se refiere a los inmigrantes irregulares.

En su defensa de la legalidad como única vía para hacer política de migración, Mayor Oreja subrayó la necesidad de marcar diferencias entre los inmigrantes legales e ilegales: 'No puede hacerse una llamada a la inmigración irregular, porque de lo contrario se crearán grandes fábricas de corrupción en Ecuador', dijo, en alusión a las mafias que extorsionan a inmigrantes. El ministro español fue recibido en Quito por el presidente ecuatoriano, Gustavo Novoa, después de entrevistarse con los titulares de Exteriores, Heinz Moeller, y del Interior, Juan Manrique.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 1 de febrero de 2001

Más información

  • Mayor Oreja firmó en Quito un acuerdo que no fija el cupo de empleos reservados a ecuatorianos