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Un líder sindical de Catac, condenado a cumplir una sanción por 'rigor innecesario' con un preso de Quatre Camins

El coordinador general del sindicato Catac-Presons, Manuel Allué, cumple una sanción de un mes por haber actuado con 'rigor innecesario con un interno', lo que, según el reglamento de la Generalitat, constituye una falta grave. La sanción se ha aplicado tras una sentencia de la Sala de lo Contencioso del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), que rebajó de dos meses a uno el periodo de castigo impuesto por la administración catalana de justicia.

El motivo de la sanción contra el dirigente del sindicato mayoritario en las prisiones catalanas fueron unos hechos que ocurrieron en el centro penitenciario de Quatre Camins el 19 de agosto de 1992, cuando -sin tener autorización de sus superiores- Allué y otros funcionarios accedieron 'con material coercitivo a la celda del departamento especial donde se encontraba el interno O. R. P.', sin que mediara incidente o situación excepcional que justificara esta conducta, según la resolución del Departamento de Justicia. El expediente y la sentencia del TSJC no entran en lo sucedido en el interior de la celda.

Allué manifestó a este periódico que 'el juzgado 6 de Granollers ya archivó en 1993 una investigación sobre este mismo asunto por no observar nada punible, incluso no hay denuncia del preso en cuestión' y añadió que ha interpuesto recurso contra el fallo del TSJC.

Se da la circunstancia de que la sección sexta de la Audiencia de Barcelona emitió el pasado 29 de julio otra sentencia en la condenaba a seis miembros del sindicato Catac-Presons, entre ellos también Allué, a pagar una multa de 40.000 pesetas por un delito de injurias leves contra el ex director del centro de Quatre Camins, Josep Font.

Catac-Presons emitió una nota en la que denunciaba la actitud 'fascista (...) chabacana, vengativa, infantiloide y paranoica' de Font, que denunció a los representantes de Catac. El sindicato acusaba al director de la prisión y al director general de ser 'unos personajillos que desconocen el sistema democrático' y añadía: 'Van a tener que aprender de otra manera, porque ya se sabe que un trasnochado proverbio decía que la letra con sangre entra'. Fuentes de Catac afirman que han recurrido contra esta sentencia ante el Constitucional.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 29 de enero de 2001