Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La expansión de los pueblos de Vitoria se retrasará medio año

La Diputación de Álava y el Ayuntamiento vitoriano, ambos gobernados por Partido Popular, admitieron ayer que las modificaciones sustanciales introducidas en la reciente aprobación del Plan General de la ciudad con respecto al texto original redactado por el consistorio obligarán a retrasar 'entre cinco y seis meses' los trámites para la expansión de los pueblos pertenecientes al municipio. La Diputación dio el sí definitivo al plan la última semana de diciembre, pero con condiciones, ya que obligó al Ayuntamiento a rebajar el número de viviendas previstas en los alrededores de la ciudad.

Los cambios son importantes, porque también afectan a la clasificación de los suelos. No quedan como urbanos, según pretendía el Ayuntamiento, sino como urbanizables, lo cual obligará a organizar nuevamente una exposición del Plan General al público, con el posterior periodo de alegaciones. Hasta que la expansión de los pueblos quede totalmente regularizada pasarán 'cinco o seis meses', según reconoció el titular foral de Urbanismo, Antonio Aguilar.

Los nacionalistas, que ya advirtieron de esta posibilidad la semana pasada, dudan de los cálculos del diputado y pronostican un plazo mayor. PNV y EA aseguran que durante esta legislatura será 'inviable' poner en marcha esos suelos para su próxima urbanización y construcción.

Interpretación de los datos

A pesar de que la Diputación ha corregido parte de la propuesta municipal, ambos gobiernos del PP discrepan de la idea de que el equipo de Alfonso Alonso ha recibido 'un varapalo', como defienden los nacionalistas. 'Sólo hemos recortado en 69 pisos el plan del Ayuntamiento, de un total de 33.000 viviendas que este plan permitirá construir', insistió Aguilar. El diputado, no obstante, incluye en esas cuentas toda la expansión en la ciudad consolidada, en especial Salburua y Zabalgana. Pero circunscribiéndose sólo al ámbito rural, los datos resultan distintos. En un origen, el gobierno municipal del PP pretendió una gran expansión por los pueblos de 6.400 viviendas, pero las críticas incluso de sus propios técnicos medioambientales le llevó a reducir la cifra a 4.800.

Con el plan ya aprobado por el Ayuntamiento, surgió el Gobierno vasco, que obligó a recortar en otras 800 viviendas. La Diputación ha corroborado en cierto modo esta medida (sólo le separan 62 pisos de la propuesta del departamento de Patxi Ormazabal).

El PP reacciona a las críticas devolviendo las acusaciones. 'El problema de la vivienda en Vitoria', comentó Antonio Aguilar, 'se creó con el PNV gobernando en todas las instituciones. Cuando menos, podían dejarnos trabajar'. Los nacionalistas, en boca del concejal Avelino Fernández de Quincoces (EA), respondieron ayer mismo: 'Lo que ocurre es que dejarles trabajar significa dejarles cometer nuevos errores'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 19 de enero de 2001