OPINIÓN DEL LECTORCartas al director
i

Amores

Aquellos que amamos el medio ambiente en la zona sur de Madrid estamos recibiendo los problemas de la solidaridad.

El cauce del río Tajo se desvía a la zona del Levante español dejando, un cauce mínimo incapaz de dejar vivir algo más que alguna carpa.

Ahora el tren de alta velocidad con Valencia cruza una zona de interés para las aves, rozando zonas especialmente protegidas, como el mar de Ontígola o el ya deteriorado Regajal.

Próximamente, una autopista paralela a la N-IV destrozará lo poco que queda; la excusa, el desarrollo y la solidaridad con zonas más desarrolladas.

Supongo que ser solidario con las constructoras será beneficioso para alguien.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0018, 18 de enero de 2001.