Entrevista:JUAN CARLOS CASTRO - GERENTE DEL SERVICIO ANDALUZ DE SALUD

"Vamos a reformar la atención primaria en las ciudades" "Al usuario no se le puede maltratar en ese recorrido que hace hasta que se entera de su enfermedad"

A Juan Carlos Castro, gerente del SAS desde hace cinco meses, le persiguen tres obsesiones: la primera es conseguir que el usuario se convierta en la referencia del sistema sanitario; la segunda, que los profesionales asuman más autonomía y responsabilidad, y la tercera, consolidar el sistema público de salud, "uno de los mejores del mundo", según dice. Pregunta. Uno de los problemas de la sanidad es que, a veces, da la sensación de que los profesionales no tienen un comportamiento adecuado con los pacientes.

Respuesta. No, no es eso. Tenemos unos profesionales excelentes, pero hemos detectado que, muchas veces, pequeños detalles, no sólo de actitud de un trabajador determinado, sino del mismo ambiente hospitalario, perjudican innecesariamente la imagen de la calidad asistencial del sistema.

P. ¿Quiere decir usted que, con pequeños retoques, la sanidad pública multiplicaría en muchos enteros su eficacia?

R. Algo así. La amabilidad, una explicación a tiempo, saber escuchar a la persona que llega al hospital agobiada, coger al familiar del enfermo de un brazo y, con paciencia, hacerle ver las cosas, explicar los inconvenientes... son, creo yo, detalles que cuestan muy poco corregir, cuando, si todo el mundo cultivara las buenas formas y mostrase un talante positivo, la aceptación del usuario hacia nosotros sería mayor.

P. ¿No le parece a usted bastante aceptación la que le otorga el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en sus últimas encuestas? Según el CSIC, el 92% de los andaluces están contentos con el SAS.

R. Sí; pero no se trata de eso. Lo que me planteo como gerente es que hemos de hacer un esfuerzo extra para conseguir que la gente vea y sienta el centro de salud, el hospital... como si se tratara de su casa. Que encuentre en estos lugares la misma calidad ambiental, la misma comodidad que tiene en su vida privada. Ése es el mayor reto que, en mi opinión, tenemos por delante.

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P. ¿Y para conseguirlo, qué hará?

R. Aparte del Libro de Estilo, toda una novedad en el mundo sanitario, según creo, que está ya en borrador, vamos a tomar otras medidas de tipo estructural. Vamos a reformar la atención primaria en las ciudades. La libre elección de especialista o de hospital por los usuarios nos ha hecho ver que tal como teníamos diseñado hasta ahora el mapa de las zonas básicas de salud en las ciudades no era la fórmula más eficaz. De todos modos, ese documento está todavía en periodo de discusión...

P. Según parece a la enfermería no le gusta nada el papel que le adjudican. Estos profesionales dicen que se les relega a un segundo plano y se le quitan capacidad para promocionarse.

R. No es cierto. Sólo diré, de momento, dos cosas al respecto: una, que la propuesta de reforma aún está en periodo embrionario; y dos, que antes de aplicarla siempre trataremos de alcanzar el mayor consenso con todas las partes. Pero de lo que no tenemos dudas en el SAS es de que hay que replantear la organización de la atención primaria en las ciudades si se quiere servir mejor al ciudadano.

P. Pero el ciudadano se queja de las listas de espera, de que no le cogen el teléfono cuando quiere una cita, de que se le marea, haciéndole ir de un lugar a otro, para darle, al fin, un diagnóstico que llevaba varios meses esperando...

R. Queremos resolver todo esto. El decreto de tiempos máximos de espera quirúrgica es algo que nadie se ha atrevido a plantearlo todavía. ¡Y nosotros, en Andalucía, vamos a comprometernos por ley a que nadie espere más de seis meses para operarse! Y las medidas para que la espera diagnóstica deje de ser ese cuello de botella que tanto molesta al usuario ya están en marcha.

P. ¿Cómo lo van a hacer?

R. Tenemos el objetivo de crear mecanismos que aglutinen y a la vez simplifiquen el proceso desde que el paciente llega al médico de familia hasta que éste es tratado en el hospital por el especialista. Desde luego, alguien tiene que hacerse cargo del enfermo de principio a fin. Efectivamente, estoy de acuerdo en que no se le puede maltratar tanto a la gente en ese recorrido que hace hasta que se entera de su enfermedad.

P. ¿Cree que lo conseguirán?

R. Será difícil; dependerá, fundamentalmente, de los profesionales y de su voluntad de colaborar, que será imprescindible.

P. ¿Qué ofrece a los profesionales, la segunda pata del sistema sanitario de las tres que usted asegura que tiene, para el próximo año?

R. Mayor autonomía y promoción profesional; incentivos para que, en general, los que quieran, trabajen más a gusto y ganen más.

P. Insistiendo en esos cambios que anuncia. ¿Qué promete a corto y medio plazo?

R. Mejorar la actividad cotidiana de nuestra sanidad. Porque revolucionario es ya intentar ser transparentes publicando las listas de espera en Internet o los resultados de calidad y eficiencia que arrojan nuestros hospitales... Algo que en España nadie ha hecho todavía. Y revolucionario es también el plan que hemos hecho para detectar, desde la atención primaria, los malos tratos a mujeres, o los proyectos de salud, concretos, para los jóvenes como son la prevención de accidentes y de embarazos no deseados.

P. Antes de cerrar el círculo y hablar de la tercera pata del sistema, la tecnología y su consolidación, diga algo sobre la enfermería. ¿Qúe papel debe jugar en en sistema sanitario andaluz?

R. En síntesis, y por lo que se refiere a la atención primaria, mi opinión es que nadie como el colectivo de enfermería para abordar in situ, en su propia casa, la enfermedad y los cuidados que requiere el enfermo. Desde luego el reto para este colectivo es ser autónomo y a la vez complementario del médico.

P. ¿Qué medidas va a poner en marcha para lograr la consolidación del sistema sanitario público?

R. Desde el punto de vista organizativo, el Servicio Andaluz de Salud seguirá apoyando las unidades clínicas como el marco más adecuado para la promoción y el desarrollo de los profesionales. Eso sí, iremos haciendo las correcciones que sean necesarias. La experiencia acumulada en los tres años de funcionamiento de estas unidades nos han enseñado muchas cosas. Pero si hablamos de tecnología, la telemedicina andaluza tiene un gran futuro; ahora ya está al mismo nivel que en cualquier otra comunidad autónoma.

P. De prevención y educación para la salud no ha dicho nada.

R. El programa de salud bucodental para los niños, que va a comenzar este año, está en esa línea. Y prevención son los programas específicos, ya comentados, para los jóvenes. Los convenios que hemos firmado con las organizaciones de consumidores, a las que ya les pido desde aquí que sean más activas, no es más que otra forma de hacer prevención y educar en la conciencia de que si se quiere tener salud, hay que participar. La carta de derechos y deberes del usuario es la síntesis de esa participación que desde el Servicio Andaluz de Salud pedimos a todos los usuarios del sistema público de salud.

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