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Debate en Lleida sobre las ventajas y los perjuicios que traerá el AVE

La llegada del tren de alta velocidad a Lleida, prevista para el año 2002, ha provocado un rico debate en la ciudad sobre las ventajas y los inconvenientes que conllevará la construcción de esta infraestructura ferroviaria que cambiará los hábitos de miles de personas y reducirá considerablemente las distancias físicas que existen entre esta ciudad y Madrid, Barcelona y Zaragoza. Un estudio dado a conocer ayer advierte del peligro de que Lleida se convierta en un barrio más del área metropolitana de Barcelona.

Nuevas estrategias

Les oportunitatats del tren d'alta velocitat a Lleida es el título del libro presentado ayer, en el que ocho especialistas reflexionan sobre el cambio económico, urbanístico, comercial y social que el AVE representará para las comarcas leridanas. El estudio refleja la inquietud de todos estos sectores y pretende abrir un amplio debate que permita dibujar estrategias paralelas, prever con antelación los cambios que comportará para no cometer los errores de otras ciudades y aprovechar las posibilidades que ofrece el paso del tren.Una de las muchas aportaciones del AVE es la mejora de la accesibilidad. Como ejemplo, en 2004, los leridanos tendrán Barcelona a 40 minutos de tren y Madrid a menos de dos horas, y la ciudad formará parte de uno de los corredores más importantes del sur de Europa. Sin embargo, el estudio plantea la necesidad de analizar todas las oportunidades que brinda este medio de transporte para beneficiarse de la proximidad de Barcelona, al tiempo que alerta sobre el peligro de acabar convirtiéndose, en caso de no diseñar nuevas estrategias de actuación, en un barrio residencial de su área metropolitana.

La nueva accesibilidad comportará, según los técnicos del ente Gestor de Infraestructuras Ferroviarias (GIF), organismo del Ministerio de Fomento encargado de la construcción del AVE, un aumento de los desplazamientos en tren y un descenso del tráfico por carretera. Con la llegada del AVE, el número de pasajeros se multiplicará por cinco y pasará de los 400.000 actuales a 1,8 millones en el año 2005.

La profesora de la Univesidad de Lleida y coordinadora del estudio, Carme Bellet, propone diseñar nuevas estrategias de desarrollo económico y social en el territorio con el fin de que se materialicen todas las posibilidades que ofrece la llegada del AVE, pues de lo contrario existe el peligro de que Lleida acabe perdiendo su identidad. "Si nos quedamos con los brazos cruzados, lo más probable es que acabemos perdiendo la identidad y que el dinamismo local sea engullido por la gran fuerza que tiene el área metropolitana de Barcelona, pero no tiene por qué ocurrir eso", afirmó Bellet.Los autores del estudio reclaman que el AVE no sea utilizado sólo como un medio de transporte que comunica ágilmente las ciudades, sino que también se prevean sus posibilidades en servicios regionales, un nuevo tren de cercanías que conecte las principales áreas urbanas de Cataluña.

En la ciudad de Lleida, la llegada del tren de alta velocidad comportará una serie de cambios en su estructura física y en su imagen. Será necesario reformar la actual estación de Renfe, situada en pleno casco urbano, y mejorar los equipamientos y servicios complementarios. El concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Lleida, Lluís Torres, reclama a Renfe la construcción de un segundo acceso a la estación por el barrio de Pardinyes, puesto que de lo contrario la céntrica Rambla de Ferran quedará colapsada cuando entre en servicio el tren de alta velocidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 22 de noviembre de 2000

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