MIAMI HERALD Unas elecciones marcadas
¿Cómo es posible que unas elecciones presidenciales, que están entre las más importantes y reñidas en la historia de la nación, puedan decidirse por una papeleta electoral mal diseñada en un solo condado de Estados Unidos? Eso es precisamente lo que parece evidenciarse cuando los funcionarios electorales y un enjambre de medios de comunicación descendieron sobre el condado de Palm Beach para comprobar si la ínfima ventaja del gobernador de Tejas, George W. Bush, se debe a un error en el voto de los electores de Gore. En vez de perforar la casilla que indicaba el voto a favor de la candidatura Gore-Lieberman, cientos de votantes se quejaron ayer de que perforaron la casilla que atribuía el voto a la candidatura del Partido Reformista, liderado por Pat Buchanan. (...) Si el total del voto a Buchanan hubiera estado en el nivel de los otros 66 condados, habría recibido casi tres mil votos menos..., más que suficiente para entregar a Gore Florida y sus 25 votos electorales, junto con la Casa Blanca. Produce vértigo pensarlo. En una época en la que gigabytes de datos pueden enviarse por todo el mundo en segundos, desafía al sentido común que en Florida se siga eligiendo a los líderes perforando agujeros en cartulinas. (...) No creemos que el tortuoso y torturado recuento electoral de Florida se deba a un fraude. (...) Según los expertos en derecho electoral, quizá no sea posible corregir los errores. Los tribunales son reticentes, y con razón, a jugar con los resultados electorales a no ser que existan indicios de fraude masivo. Pero Florida se ve humillada a los ojos de la nación y del mundo.
Miami, 9 de noviembre


























































