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Destacados flamencos piden la Llave del cante para Camarón

José Monge, propuesto para suceder a Antonio Mairena

En la Venta de Vargas, de San Fernando (Cádiz), santuario camaronero por excelencia, no se recuerda una reunión flamenca como la de ayer. Una veintena de destacados cantaores, tocaores, bailaores y artistas flamencos de todo cuño se sumaron a la petición de la Diputación de Cádiz y del Ayuntamiento isleño para que se conceda la cuarta Llave de Oro del cante a José Monge Cruz, Camarón de la Isla. La última vez que se entregó este galardón fue en 1962 a Antonio Mairena.

Tres generaciones del mundo flamenco apoyaron ayer el envite institucional a menos de un mes del 5 de diciembre, fecha en la que el cantaor habría cumplido 50 años. La Llave de Oro sintetiza los más altos valores del cante en una época. La Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía tendrá que decidir si el cantaor de San Fernando sucede a Antonio Mairena, que la obtuvo en 1962 en el transcurso de un concurso flamenco convocado por el Ayuntamiento de Córdoba; a Manuel Vallejo, que la recibió en 1926 en el Teatro Pavón de Madrid, y a El Nitri, galardonado en 1860.La bailaora Sara Baras, Moraíto y Barullo fueron ayer los invitados más jóvenes. Entre los veteranos: Rancapino, Juan Villar, Manuel Moneo, Manuel Morao, Pansequito, Fernando de la Morena, el guitarrista Paco Cepero, la bailaora sevillana Manuela Carrasco y Mariana Cornejo. Otros, heterodoxos, como Diego Carrasco y Niña Pastori, y puristas, como El Torta, también se sumaron a la cita. En plena efervescencia de su nuevo trabajo, Aire, José Mercé, que ayer recibía el Premio Ondas a su anterior disco, excusó su ausencia, al igual que Chano Lobato, aquejado de una gripe.

El productor Ricardo Pachón, que prepara el disco Antología inédita, y Luis Pérez, productor de los Gitanos de Jerez, también aceptaron la invitación. Poetas del cante, como el autor de las bulerías Dicen de mí, Manuel Fernández El Nene, también estamparon su firma en un pergamino simbólico con el que arranca el camino de las adhesiones.

Los presentes coincidieron en dos cosas: que a Camarón le preocupaba más desbrozar nuevos caminos en el cante que los reconocimientos y que la cuarta Llave debería haberse entregado en vida a quien todos reconocen como "un genio, en su momento, ahora, y dentro de 200 años", según expresión de Niña Pastori. "Camarón cantaba con faltas de ortografía, que es como se hace el flamenco. No hay quien pueda discutirle nada", dijo Rancapino. Para Sara Baras, sólo hay una objeción: "Que no se la hayan dado antes".

Manuel Morao y Luis Pérez admitieron que la Llave se entrega "en vida", aunque no restaron ni un ápice a la valía artística de Camarón. "Hay personas que tienen un valor tan grande que no necesitan ser resaltados", añadió Pérez.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 7 de noviembre de 2000