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Las 'siete hijas' de Rockefeller se reúnen

La fusión de ayer cierra el proceso de concentración de la industria petrolera estadounidense

La fusión de ayer cierra el proceso de concentración de la industria petrolera estadounidense y vuelve a reunir la empresa que fue el origen de este sector, la Standard Oil que John Davidson Rockefeller fundó en 1870. El gran monopolio petrolero fue desmembrado por una histórica sentencia antimonopolio en 1911 y tras 40 años de permamente litigio.La compañía original, que llegó a copar el 90% del mercado 30 años después de su fundación, fue desmembrada en ocho compañías, la original, la Standard Oil de Ohio y en otras siete compañías, llamadas las siete hermanas. Esas hermanas, están hoy reunidas en tres compañías: Exxon-Mobil, BP Amoco Arco y la nueva Chevron Texaco.

Chevron fue creada en 1984, tras la fusión entre la Standard Oil de California y la de Kentucky. Texaco no fue originalmente parte del grupo de Rockefeller. Fue fundada por un ex empleado de la compañía, Joseph Cullinan, en 1902. Entonces se llamaba The Texas Company, su nombre actual lo tiene desde 1959.

Cullinan vendió su petrolera a la Standard Oil pocos años después de crearla. La leyenda negra de Rockefeller dice que él se encargó de hundir a su ex empleado para luego arrebatarle la compañía por poco dinero. A pesar de la historia, el mundo siempre ha identificado a Texaco como una de las hermanas.

Empresas de pedigrí

De lo que no hay duda es que Exxon Mobil y BP Amoco Arco son sin duda parte de aquel gran monopolio, el primero de la historia. La fusión de Exxon Mobil, hoy la mayor petrolera del mundo, se produjo a finales de 1998. Esta gran compañía reunió a la Standard Oil de Nueva York y la de Nueva Jersey, además de otras empresas subsidiarias del viejo grupo. BP Amoco Arco, por su parte, aglutina las Standard Oil de Indiana, Nebraska, Kansas y la original de Ohio.El proceso de concentración difícilmente puede ir más lejos en Estados Unidos. En este negocio nadie es capaz de descartar que haya una unión entre alguna de las tres gigantes, pero eso es prácticamente imposible, puesto que el monopolio que tardó tanto tiempo en destruirse se constituiría de nuevo. Las autoridades antimonopolio no lo permitirían.

Sin embargo, ninguno descarta un movimiento de alguna de estas tres fuera de Estados Unidos. Del proceso de concentración que se inició hace dos años, sólo la italiana Eni está fuera en estos momentos. Repsol, pese unirse a la argentina YPF, puede estar tentada a aumentar su tamaño con la brasileña Petrobras para no quedar descolgada del grupo de cabeza. Se estudió una unión hispano-italiana, pero la operación no prosperó, al menos de momento.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 17 de octubre de 2000