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Capitanía Marítima ordena a las navieras que impidan el traslado de inmigrantes en los garajes

La Capitanía Marítima de Algeciras (Cádiz) ordenó el lunes a las navieras que operan en dicho puerto que impidiesen el traslado de inmigrantes hacia Ceuta en las bodegas-garajes de los ferries. La instrucción, enviada por fax a las compañías al día siguiente de que EL PAÍS denunciara los hechos, fue acatada inmediatamente. La capitanía, máxima autoridad sobre seguridad de las personas en el mar, recuerda que el transporte de pasajeros en las bodegas "contraviene la legislación marítima en vigor". El Gobierno se comprometió ayer a mejorar los sistemas de repatriación naval de extranjeros.

Contradicción

"Les informo para su conocimiento y cumplimiento de que el transporte de pasajeros en los garajes de los buques contraviene lo dispuesto en la legislación marítima en vigor y en particular lo dispuesto en el Convenio Internacional para la Seguridad de la Vida Humana en la Mar (Solas)". Así arranca el texto que fue enviado el lunes por el capitán marítimo de Algeciras a las navieras de pasajeros que operan en el puerto de la ciudad (Buquebús, Euroferrys y Trasmediterránea).La instrucción, firmada por Alfonso Marquina Crespo, advertía a las compañías: "Deberán cumplir con el máximo rigor y exactitud lo dispuesto en el mencionado convenio sobre el transporte de pasajeros". Y añadía: "Solicito transmitan las instrucciones necesarias a los capitanes de los buques operados o consignados por ustedes".

Varios capitanes de los ferries que hacen la travesía entre Algeciras y Ceuta, y que en ocasiones han llevado a indocumentados en sus bodegas, declararon a este diario que recibieron la orden del capitán marítimo la tarde del mismo lunes. Al día siguiente empezaron a acatar la orden y se negaron a admitir que inmigrantes y policías viajaran en las bodegas-garajes.

Los traslados se hacían hasta ahora en los garajes, pese a que Interior paga el precio de un billete regular en butaca de cubierta para cada uno de los inmigrantes irregulares repatriados y de los policías que los custodian. Y se hacía también a pesar de que, desde 1997, el convenio internacional Solas sobre seguridad en el mar había sido modificado para prohibir la permanencia de personas en los garajes tras el naufragio del buque Estonia, en el que muchas de las 912 víctimas murieron atrapadas en las bodegas.

Marquina ratificó ayer la autenticidad del comunicado, pero se negó a comentar la contradicción entre su orden escrita y las declaraciones realizadas el miércoles pasado por el delegado del Gobierno para la Inmigración y la Extranjería, Enrique Fernández-Miranda, en el sentido de que los transportes de indocumentados en furgones policiales aparcados en los garajes de los ferries se hicieron "sin vulnerar ninguna ley".El capitán marítimo es, desde 1992, la autoridad encargada de velar por la seguridad de las personas en el mar. El Parlamento aprobó ese año una ley por la que sus competencias, que hasta entonces habían estado en manos del Ministerio de Defensa, pasaron al de Obras Públicas y Transportes (hoy Fomento). Entre las funciones de Marquina, la ley señala "la autorización o prohibición de entrada y salida de buques en aguas en las que España ejerce soberanía" y, "en general, todas aquellas funciones relativas a la navegación, seguridad marítima, salvamento marítimo (...)". Además, una sentencia del Tribunal Constitucional de 1998 afirma: "La intervención del capitán marítimo está prevista para el caso de buques cuya carga o características especiales pueden suponer específicos riesgos y viene justificada por la competencia del Estado para garantizar la seguridad de la navegación y la vida humana en el mar".

La polémica levantada por el sistema de repatriación de inmigrantes ha llevado al Gobierno a plantearse el cambio urgente del método. El ministro portavoz del Gobierno, Pío Cabanillas, manifestó ayer que el Ejecutivo tomará todas aquellas medidas "que no existan o que sirvan para mejorar" la actual situación en la repatriación de inmigrantes ilegales.

En la conferencia de prensa posterior al Consejo de Ministros, Cabanillas dijo que "lo verdaderamente importante es en qué condiciones son repatriados los inmigrantes e, independientemente de lo que pueda ser la decisión de los capitanes de los barcos, a lo que hay que tender es a la máxima garantía, en términos de solidaridad y de seguridad".

Estas declaraciones y las órdenes de la capitanía contradicen las que hizo el miércoles el subdelegado del Gobierno en Cádiz, Miguel Osuna, quien dijo que el sistema de traslado se mantendría por ahora. Ayer, la Embajada de Marruecos en España desmintió "categóricamente" las manifestaciones de Osuna en el sentido de que la policía marroquí encerraba en calabozos bajo llave a sus compatriotas que son devueltos vía Tánger.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 14 de octubre de 2000

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