Temporal
El influjo de los valores tecnológicos sobre las bolsas es, para bien y para mal, enorme y está imponiéndose sobre cualquier otro criterio. Las estrechas relaciones que se han establecido en los últimos meses entre la nueva economía y estas sociedades hacen de sus problemas un asunto de proporciones impensables, en cualquier caso, fácilmente extrapolables a sus precios y a la trayectoria de los mercados.El mercado Nasdaq de Estados Unidos continúa inmerso en un proceso de volatilidad creciente y, tras la caída del martes, ayer llegaba a superar en algunos momentos un descenso del 4%, que causó estragos en las bolsas.
El índice general de la Bolsa de Madrid perdió el 2,68%, la tercera caída en importancia en este año, y el Nuevo Mercado cedía el 6,43%, con un 38,80% de pérdida en poco más de seis meses.
En esta ocasión, los grandes valores pusieron su protagonismo del lado de los descensos, debido a que hoy, jueves, es jornada festiva en la Bolsa española y nadie quiere quedar atrapado en el supuesto de que las cosas se pongan peor allí donde se marca tendencia.
La deuda pública actuó como refugio y la creciente demanda de estos activos hizo bajar la rentabilidad a 10 años hasta el 5,43%, desde el 5,48% anterior.


























































