La música en el laboratorio
La música, considerada como arte, es la consecuencia de combinar sonidos en una sucesión temporal. Hace muchos, muchos años, se descubrió, de forma espontánea, la posibilidad de combinar los sonidos. Mucho tiempo después, la combinación se sistematizó en forma de símbolos gráficos, llamados notas y signos, que elaborados de forma artesanal crearon un lenguaje universal. Y tras muchos siglos de artesanía, la música entró en el laboratorio de la mano de compositores fascinados por la aventura de descubrir y crear nuevos sonidos con la aparición de la electrónica.Para distinguirla de la artesana -las máquinas son capaces de engañar al más conspicuo de los oídos- la llamaron música electroacústica. Y Adolfo Núñez (Madrid, 1954) es uno de los más destacados compositores españoles en este campo. Esta tarde, de 18.00 a 21.00 horas, Núñez impartirá un seminario en el aula 223 de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona en el que, bajo el título Forma y desarrollo temporal en mi música, explicará su trabajo en este campo en el marco del noveno curso Eines de creació musical.
Y tras la teoría, el próximo miércoles llegará el turno de la práctica en forma de concierto, el tercero de los programados por el 7º Festival de Música Contemporáneas de Barcelona, con cinco obras de Adolfo Núñez como protagonistas: Wu Chi, Utopía A, Jurel, Huecograbado y Kinetics (estreno mundial), en las que el autor combina la música electroacústica con instrumentos convencionales. Será en la Sala Polivalente del Auditori a las 22.00 horas.-



























































