Nuevas dudas sobre la causa de la muerte de la joven asesinada en Álora

A la espera de los estudios que se realizan en el Instituto de Toxicología de Sevilla, han vuelto a aparecer dudas sobre la causa de la muerte de Ana Elena Lorente, la joven de 20 años asesinada en Álora (Málaga) el domingo 10 de septiembre. Inicialmente dos de los tres forenses que practicaron la autopsia se inclinaban por la hipótesis de una asfixia producida por una mano, un codo o un brazo presionando sobre el cuello de la joven, y el tercero pensaba que más bien habría sido un fuerte golpe en la cabeza, en la zona occipital derecha. A falta de los análisis que se realizan en Sevilla, "todavía no hay nada seguro", según el portavoz de la familia, Salvador González. La causa de la muerte ayudará a los investigadores a determinar las características físicas del asesino. "Si el golpe es muy fuerte se puede llegar a la conclusión de que se trata de una persona corpulenta. Si utilizó un objeto como palanca o no logró asfixiarla, lo contrario", añadió González. Los investigadores todavía no han terminado el interrogatorio de todas las personas que pertenecen al entorno de la joven.

Los agentes de la Guardia Civil están convencidos de que el asesino es del pueblo, por el conocimiento que demostró del lugar en el que apareció el cadáver. Se están tomando muestras para determinar el ADN de personas sospechosas, para contrastarlas con restos de piel y cabello de distintos colores aparecidos en la ropa y el cadáver de la joven. En las uñas de Elena había arena, pero aún no se sabe si también alguna materia orgánica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 22 de septiembre de 2000.

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