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Entrevista:MIGUEL ÁNGEL DE RUSESCRITOR

"Hay pocos autores capaces de recrear mundos interiores"

Su madre guarda de él tres cuentos que redactó cuando sólo tenía seis años. Desde los catorce, Miguel Ángel de Rus (Madrid, 1963), escribe cada día sin parar. En 1994, un amigo suyo le dio algunas de sus cuartillas a un editor y sin pensárselo dos veces le abrió el camino a su primer libro, Cuentos Irreverentes. Después vendrían Putas de fin de siglo, Europa se hunde y ahora, Dinero, mentiras y realismo sucio.Su cuarta novela publicada es una especie de sátira con un marcado acento corrosivo sobre la cultura estadounidense. Es la historia de un escritor que, dominado por la vulgaridad, decide escribir novelas cargadas de sexo, drogas y violencia. Puro "realismo sucio", como dice su autor.

Además de la escritura, Miguel Ángel de Rus reparte su tiempo entre el trabajo en la Dirección de Comunicación de la Sociedad General de Autores y Editores, SGAE, y Ediciones Irreverente, una editorial en ciernes que forman cuatro escritores inquietos como él. En este espacio, dice Miguel Ángel, tienen cabida todos aquellos escritores "con otra forma de entender la narrativa".

Pregunta. Usted pone énfasis en el término irreverente. De hecho así se llama la editorial. ¿Cuál es su filosofía?

Respuesta. Irreverente es una falta de respeto por lo que comúnmente está aceptado y respetado. Despreciamos la opinión de la gente vulgar, la masa, y amamos nuestra obra por encima de todas las cosas. Para nosotros la novela debe recuperar su función de ser la que te permita mantener una relación crítica con tu entorno.

P. Parece una especie de Movimiento Dogma del cine danés.

R. Esto no es una secta. Es un grupo abierto. No hay que jurar fidelidad a las pautas del grupo.

P. ¿Por qué escribe sobre eso que usted llama realismo sucio, sexo, violencia y drogas?

R. Porque estamos viviendo en la era del realismo sucio. Hay pocos autores capaces de recrear mundos interiores o incluso exteriores. Nosotros reivindicamos que hay un alma. Pero no son sólo los norteamericanos los que escriben realismo sucio. En Madrid hay muchos haciendo lo mismo.

P. Pero su novela no hace una descripción muy psicológica del personaje.

R. Voy contando su psicología a través de sus actos. Desde un segundo plano hay una crítica de la cultura, de las comunicaciones, de las relaciones sentimentales.

P. El personaje deja una sensación desesperanzadora.

R. El personaje tiene cosas malas, pero también una parte angelical. Lo que pasa es que la vida le va llevando hacia abajo. Es una especie de ángel caído.

P. ¿Por qué cree que le gusta el realismo sucio?

R. Porque no tenemos una relación crítica con el entorno. Poseemos televisión, Internet, móviles, coches... Pero carecemos de tiempo para pensar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 18 de septiembre de 2000