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Malestar en Baza y Guadix por una publicación de Turismo que afirma que celebran sus fiestas "a palos"

Los ayuntamientos de Baza y Guadix, en Granada, han exigido a la Consejería de Turismo que rectifique el texto de su publicación turística ¿Qué hacer?, donde se asegura que en la fiesta del Cascamorras, que se inicia hoy, los vecinos "aporrean" a varias personas disfrazadas. El escrito ha producido indignación en los municipios, donde han recordado que el Cascamorras "jamás es golpeado, sólo embadurnado con pintura y aceite".El texto que ha provocado el malestar aparece en las páginas 2 y 11 del número de septiembre de ¿Qué hacer?, una publicación turística de 36 páginas por la empresa Turismo-Andaluz S.A. Textualmente dice: "Desde 1490 andan a palos Guadix y Baza. Es una cuestión de recuperar la imagen de la Virgen de la Piedad. Los Cascamorras salen el día 5 de Guadix para recuperar la imagen. Cuando llegan a Baza serán aporreados para impedir que cumplan su misión".

Los consistorios de Baza y Guadix, ambos gobernados por el PSOE, consideran "desafortunado" el comentario y advierten incorrecciones. En una carta remitida a Turismo, el alcalde de Guadix, José Luis Hernández, recuerda que ambos municipios "no andan a palos, sino que están hermanados". La concejal de Festejos de Baza, Rosario Corbalán, aclara además "que no existen varios Cascamorras, sino sólo uno. Y jamás es golpeado".

La edil admite, no obstante, que en Baza persiste una desagradable costumbre que el Ayuntamiento trata de erradicar. "Hay gente que arroja al Cascamorras aceite de coche usado, que es tóxico. Por eso intentamos concienciar a los vecinos para que dejen de usarlo y les suministramos 400 kilos de pintura acrílica que no es nociva", explica Corbalán.

La fiesta del Cascamorras tiene su origen en 1490, cuando un habitante de Guadix encontró una imagen de una virgen emparedada en una iglesia de Baza. Las autoridades le impidieron llevársela a Guadix, como pretendía su descubridor.

Desde entonces, cada 6 de septiembre los accitanos envían al Cascamorras, un joven vestido con harapos, para intentar recuperar la imagen. Los bastetanos se lo impiden arrojándole aceite y pintura. El Cascamorras vuelve a Guadix el día 9 y es otra vez embadurnado por su paisanos por haber fracasado en su misión.

Baza y Guadix luchan desde 1978 para erradicar la negativa imagen de esta fiesta que aquel año ofreció un reportaje televisivo de la serie Raíces, donde se pedía su abolición por considerarla muy violenta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 6 de septiembre de 2000