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El malo se queda con el premio en EE UU

Al final ganó el malo. Richard Hatch, el personaje más impopular de la serie Survivor, ambientada en una isla desierta, se llevó el miércoles pasado el premio de un millón de dólares (186 millones de pesetas). La serie ha batido récords de audiencia en EE UU y es uno de los mayores triunfos de la CBS, que hará una segunda entrega en otoño. Ayer anunció que, según las primeras estimaciones, 51 millones de personas vieron el último programa, el más visto del año. Sus segmentos de publicidad se vendieron por 600.000 dólares (111.600.000 pesetas). Fue ayer el tema de conversación de los norteamericanos. Survivor abrió informativos y llenó las portadas de los periódicos. Estados Unidos ha vivido el mismo fenómeno que arrasó España con Gran Hermano, cuya versión estadounidense no ha cosechado el éxito esperado.

De los 16 participantes ganó el que más se lució por sus calculadas tácticas para sobrevivir al proceso de eliminación. Hatch, de 39 años, gay, empresario, ex alumno de West Point, supo ganarse el voto de sus compañeros, que alabaron su espíritu de competición.

El último episodio se grabó en abril y se convirtió en el secreto mejor guardado. La serie, que se estima que ha costado 700.000 dólares por episodio (130.200.000 pesetas), se estrenó el 31 de mayo y llegó a una audiencia media de 30 millones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 25 de agosto de 2000