Un tramo de La Rambla, en obras
La vía más transitada de Barcelona se librará de la circulación hasta el viernes 18 de agosto, ya que ayer se sumó a la ola de obras que inunda Barcelona este verano. La reforma de la calzada ascendente de La Rambla, a la altura de la calle de la Portaferrissa, obliga a cerrar este tramo al tráfico y a plantear varias rutas alternativas. Así, desde la calle de Ferran hasta Colón se invierte el sentido de la circulación. La calzada descendente permanecerá abierta a los vehículos, aunque el Ayuntamiento de Barcelona está estudiando limitar la circulación en La Rambla al transporte público de manera permanente en un futuro próximo.



























































