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Cultura y espectáculos

Aguas turbulentas

El libro lleva meses en los primeros puestos de la lista de best-sellers del New York Times. Su adaptación cinematográfica, que llegará a España a mediados de este mes, ha conseguido recaudar 158 millones de dólares (cerca de 27.000 millones de pesetas) tras cinco semanas en pantalla. La Tormenta Perfecta, la historia real del Andrea Gail, el barco pesquero que se hundió en las aguas del Atlántico una noche de invierno de 1991, se ha convertido en un auténtico fenómeno en Estados Unidos. Un fenómeno que ha sorpendido también al autor de la novela, Sebastian Junger e incluso del director de la película Wolfgang Petersen que no esperaban un éxito de taquilla tan importante.La Tormenta Perfecta ha cambiado la vida, en mayor o menor medida, de todas las personas involucradas en el relato: Gloucester, la pequeña, encantadora y hasta ahora desconocida comunidad pesquera, cerca de Boston, se ha convertido en una nueva atracción turística. Las condiciones de vida y de trabajo de sus marineros, especializados en la pesca del pez espada, ha sido objeto de numerosos artículos y documentales. Y también ha catapultado a la fama a Junger, un periodista hasta ahora desconocido, especializado en reportajes de guerra, que se pasó tres años sin un duro, investigando la tragedia del Andrea Gail.

Ahora Junger ha decidido utilizar su nuevo estrellato y la ayuda de tres de sus amigos para abrir un bar en Nueva York, que espera convertir en un lugar de encuentro para periodistas y escritores. The Half King, que toma su nombre de un oscuro jefe indio de la época revolucionaria, abrió sus puertas la semana pasada en el barrio de Chelsea (en la calle 23, esquina con la décima avenida) que se ha convertido en uno de los sitios de moda de la ciudad, desde que las galerías de arte lo han elegido para huir del mundanal y demasiado comercial Soho.The Half King es un lugar desenfadado, que todavía conserva la frescura de su reciente inauguración, y que promete convertirse en uno de los lugares calientes de este verano en la Gran Manzana.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de agosto de 2000