Una encuesta revela que sólo un 3,7% de los valencianos conoce la Sindicatura de Greuges

La existencia de la Sindicatura de Greuges sólo es conocida por un 3,7% de la población valenciana, según revela una encuesta encargada por la propia institución. El estudio, realizado el pasado mes de abril, señala que un 1,7% de los entrevistados ha acudido en alguna ocasión a la Sindicatura. Ésta tiene globalmente buena imagen, aunque se asocia al mundo agrario y se considera poco independiente frente al Gobierno. El diputado socialista Andrés Perelló criticó ayer que, a pesar de estos datos "demoledores", la institución que dirige el polémico Luis Fernando Saura no haya emprendido ninguna iniciativa para mejorar su conocimiento por parte de la población.

Personal eventual

La encuesta fue encargada por el propio Luis Fernando Saura, cuya gestión en la Sindicatura de Greuges, que asumió en septiembre de 1998, ha estado rodeada por la polémica, entre otras cosas porque utilizó su cargo para defender un asunto personal que le enfrentó a la Universidad de Alicante. Por este asunto, la oposición en las Cortes solicitó el pasado otoño, sin éxito, la remoción del síndico. Con 1612 entrevistas realizadas de forma proporcional según las variables de provincia, comarca, tamaño del hábitat, sexo y edad, la encuesta arroja un intervalo de confianza del 95,5%, con un error del 2,5%.En una de las preguntas, los encuestados tenían que citar espontáneamente entidades que defienden los intereses de los ciudadanos. Un 20,2% mencionó a las organizaciones de consumidores, el 3,9%, al Defensor del Pueblo y el 3,7%, a la Sindicatura de Greuges. El apartado no sabe / no contesta arroja un 65,4%. El conocimiento espontáneo de la institución se eleva al 8% de los encuestados de Alicante -ciudad que alberga la sede-, pero se reduce al 3,2% en Castellón y Valencia.

En un apartado en el que, después de preguntar sobre el conocimiento de la Sindicatura, los encuestadores indicaban a los entrevistados que la institución se llama también Sindicatura de Agravios y que es el Defensor del Pueblo de los valencianos, un 31,9% respondía afirmativamente y, a pesar de esas sugerencias, un 62,1% contestaba negativamente.

Respecto a la imagen global del síndico, la encuesta revela que es positiva como institución preocupada por los intereses de los valencianos. Pero el estudio también pone de manifiesto que tiene una mala imagen, concretada en su asociación con el poder y la Administración, en su falta de independencia frente al Gobierno, su falta de competencias, su escasa efectividad y su duplicidad con el Defensor del Pueblo. Además, se considera de poca utilidad, se asocia con el mundo agrario, con informaciones negativas en prensa y con un exceso de burocracia.

A pesar de estos datos tan negativos, la Sindicatura de Greuges no ha emprendido ninguna campaña para dar a conocer su existencia, divulgar sus funciones y mejorar su imagen.

El diputado socialista Andrés Perelló señaló ayer que esta encuesta es un fiel reflejo de la concepción que Luis Fernando Saura tiene de la institución que dirige: "Privatista y caciquil, como si la Sindicatura fuera su hacienda", dijo Perelló. "Si quien tiene que defender a los ciudadanos de la Administración convierte la institución en un mastodonte opaco, está haciendo un flaco favor", agregó el diputado. Perelló reveló que el porcentaje de quejas no admitidas se ha duplicado desde que Saura está al frente de la Sindicatura. "Baste decir que a mediados del pasado mes de noviembre había 415 quejas presentadas antes de septiembre de 1998 [cuando fue elegido Saura] que todavía no habían sido asignadas ni tenían ningún trámite hecho". Según Perelló, Saura ha convertido la Sindicatura en "una mera oficina de correo que, encima, funciona mal"

Además, Perelló denuncia que la estructura organizada por Saura funciona en ocasiones "al margen de la legalidad" y cita como ejemplo el hecho de que el síndico "tenga a todo el personal clasificado como eventual", lo que, en su opinión, "da una idea de la visión patrimonial que tiene de la institución". El diputado socialista señala que existe "amiguismo" y añade que para justificarlo vale "cualquier argumento, hasta el extremo de que se ha contratado para la asesoría a una persona licenciada en Filosofía y Letras justificando su nombramiento porque sabe alemán". Y acto seguido Perelló revela que en sus siete años de funcionamiento, la Sindicatura de Greuges sólo ha recibido dos quejas en ese idioma."Nosotros ya reconocimos que nos habíamos equivocado" al darle la confianza a Saura, concluye Perelló, "pero falta saber si otros [en referencia a los populares] también lo van a reconsiderar".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0031, 31 de julio de 2000.