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35º CONGRESO DEL PSOE

El nuevo líder promete renovar el partido y hacer una oposición útil socialmente

Bono le brinda todo su apoyo y pide a los delegados que hoy voten a la nueva ejecutiva

Acababan de decirle que había ganado. Contra pronóstico y por sólo 9 votos. Se lo creyó cuando el propio José Bono le llamó por el móvil para felicitarle. Entre el estruendo de los aplausos de los delegados, José Luis Rodríguez Zapatero por fin se decidió a entrar en la salón del congreso. Anunció que su primer objetivo será "hacer una oposición útil socialmente, renovar profundamente las estructuras internas del partido y hacer un proyecto de una nueva izquierda y de modernidad para España". Bono, tras reconocerse perdedor, se apresuró a brindarle todo su apoyo leal y a pedir a los delegados que hoy voten a la nueva ejecutiva. "Le deseo que lidere ese proyecto de cambio hacia un partido más abierto que yo he defendido", comentó poco más tarde Rosa Díez. Matilde Fernández, tras manifestar que se sentía "fracasada", pidió una ejecutiva de integración.

Una nueva izquierda. Éste será el principal reto del nuevo secretario general socialista, quien ayer, asumida ya la sorpresa de la victoria, se dedicaba de lleno a negociar con los secretarios regionales y los representantes de las diferentes delegaciones para configurar una ejecutiva de consenso. Esta nueva dirección, a la que ayer prometían ya su apoyo los otros tres candidatos, José Bono, Rosa Díez y Matilde Fernández, será la que diseñe la estrategia para que el ahora primer partido de la oposición pueda volver al Gobierno tras los muy malos resultados del 12 de marzo, que llevaron a dimitir a Joaquín Almunia.Antes de iniciarse esa negociación, José Luis Rodríguez Zapatero fijó en unas apresuradas declaraciones a los periodistas sus primeros objetivos: "Cambiar el partido, hacer una oposición útil socialmente, renovar profundamente las estructuras internas y hacer un proyecto de una nueva izquierda y de modernidad para España".

Respecto al papel que debería desempeñar ahora el presidente de Castilla-La Mancha, José Bono, a quien Zapatero derrotó por un estrecho margen de votos, el nuevo secretario general explicó que el resultado "ha sido muy expresivo" y que, "lógicamente, [Bono] será una de las personas con las que en primer lugar hablaré". También se refirió a la posibilidad de contar con las otras dos candidatas, Matilde Fernández y Rosa Díez, y afirmó que hay que ser "prudentes" y "no adelantar acontecimientos".

Preguntado por la posibilidad de que Felipe González sea elegido presidente del partido, insistió: "Ya hablaremos de todo".

Pocos minutos después, uno a uno, los otros tres candidatos le mostraban públicamente, también en breves comparecencias ante la prensa, su disposición a apoyarle; a él y a su ejecutiva.

Bono reconoció su derrota y ofreció a Zapatero, a quien felicitó "muy sinceramente", su apoyo leal como militante. "Lo han hecho bien y cuando se gana hay que reconocerlo", dijo Bono, quien agradeció, además, la confianza que han depositado en él los 405 delegados que le han brindado su voto. El presidente de Castilla-La Mancha pidió a los delegados de su federación que apoyen "sin fisuras" la ejecutiva que elabore el nuevo secretario general en la votación de mañana para que obtenga el mayor respaldo posible y "no dar más satisfacciones al PP", informaron a Efe fuentes próximas a Bono.

Al mismo tiempo. Matilde Fernández reconocía también el fracaso de su candidatura y se mostraba convencida de que cuando llegó al 35º Congreso "tenía muchos más votos". "Siento haber perdido", se lamentó la candidata del sector guerrista, quien consideró que quizás los delegados del Congreso "han decidido ir a un voto útil al producirse una polarización entre dos tipos de renovación". Consideró que el resultado de la votación "obliga" al vencedor a diseñar una Ejecutiva Federal de integración y a "sumar al máximo" y aseguró que ha sido un error descartar la segunda vuelta. Matilde Fernández negó que el guerrismo haya salido fragmentado de esta prueba.

La candidata que menos votos obtuvo en el congreso socialista (un total de 65), Rosa Díez, deseó que Rodríguez Zapatero "lidere el proyecto del cambio" y afirmó que siempre la encontrará en ese camino, "además de comprometida con ese cambio". Manifestó que desde su candidatura se ha hecho un trabajo "muy bueno" para el partido y agregó que al margen del resultado -"que para mí no ha sido bueno en términos numéricos", este congreso "va a marcar un antes y un después". Según Díez, el proyecto "del cambio" es ya el de "todos los progresistas", y añadió que "si el resultado ha sido bueno para el partido, también lo es para Rosa Díez".

Diversos dirigentes socialistas opinaron también sobre la victoria de Zapatero, entre ellos, el presidente de la Comisión Política, Manuel Chaves, quien garantizó ayer, en calidad de secretario general del PSOE de Andalucía, a José Luis Rodríguez Zapatero, el cien por cien de los votos de los 287 delegados andaluces a la lista que presente hoy ante el pleno con los nombres de los integrantes de la nueva comisión ejecutiva federal, informa Lourdes Lucio.

Mientras ha habido diversos candidatos en liza, Chaves ha evitado pronunciarse públicamente a favor de alguno de ellos y no fue hasta tres horas después de conocer el resultado de las votaciones cuando apostó sin tapujos por la integración. Para el presidente andaluz, la "votación importante, la que va a marcar el apoyo real y auténtico" es la de esta mañana, ya que "va a conectar a la ejecutiva con el partido", tras la exigua ventaja lograda por el diputado leonés frente a José Bono.

Andalucía, resaltó Chaves, no pedirá "cuotas" ni puestos en la futura dirección. "Si quiere uno, uno; si quiere dos, dos; y si quiere ninguno, ninguno", enfatizó. El presidente de la Junta reconoció que las delegaciones no han votado en bloque por uno u otro candidato, sino que "han repartido sus votos" entre los dos aspirantes de la mayoría. Chaves dijo que el congreso "ha simbolizado en Rodríguez Zapatero el cambio" en el PSOE, al optar por un dirigente con un nuevo talante, una nueva forma de transmitir, "de ser y de estar", además de las ideas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 23 de julio de 2000