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16 de los 25 diputados de Melilla eligen a Imbroda presidente en lugar de Aberchan

Un cuarto de hora escaso tardaron ayer los 16 diputados presentes en la Asamblea de Melilla en elegir a Juan José Imbroda nuevo presidente de la ciudad autónoma, en sustitución de Mustafa Aberchan. La moción de censura había sido suspendido por decreto el sábado por el vicepresidente saliente Enrique Palacios, en ausencia de Aberchan. La oposición consideró el decreto "nulo de pleno derecho". Lo mismo hizo el secretario general de la Asamblea, que envió ayer a la Administración central la certificación de la elección para que se publique en el BOE.

Juan José Imbroda, de Unión por Melilla (UPM) y senador de UPM-PP, era el candidato del pacto contra el Grupo Independiente Liberal (GIL) para el cargo de presidente de la ciudad autónoma después de las elecciones municipales de junio de 1999. Pero el voto de los dos diputados socialistas, aliados circunstanciales del GIL y CpM, el partido de Aberchan, provocó la elección de éste por sorpresa.Ayer, 379 días después, al segundo intento, Imbroda se convirtió en presidente de Melilla para los 16 diputados firmantes de la moción de censura, aunque los seguidores de Aberchan no reconocen la legalidad del pleno, que se inició a las diez de la mañana. Asistieron a la moción los cuatro grupos que la presentaron (PP, UPM, PSOE y mixto) y tres miembros del GIL. No hubo discursos, y el acto terminó en un cuarto de hora con la jura del nuevo presidente. Imbroda, profesor mercantil de 56 años, fue dirigente local de la UCD y teniente de alcalde en el primer ayuntamiento democrático. Ayer consiguió cinco votos del PP, tres de UPM, dos de los socialistas y tres del grupo mixto. A estos 13 diputados se sumaron los tres del GIL presentes, con lo que Imbroda consiguió el respaldo del 64% de la Asamblea de Melilla.

La moción de censura pudo celebrarse por la firmeza de la oposición en ignorar el decreto de suspensión del pleno del ya ex vicepresidente Palacios y la determinación del secretario general de la Asamblea, Ventura Rodríguez, en cumplir el texto de la Ley orgánica de Régimen Electoral General, que en una reforma de 1999 recoge que los plenos de censura se convocan automáticamente a los 10 días de presentada la moción.

Rodríguez había declarado el domingo en el juzgado de guardia su disposición a levantar acta del pleno. Fue convocado por la juez Rocío Anguita como testigo en la demanda penal presentada por la oposición contra Palacios por el decreto que anuló el pleno.

Palacios le envió a primera hora una orden "para que se abstuviera de asistir a la pantomima de censura". Como asistió, Palacios le suspendió en sus funciones y le puso una querella en los juzgados.

Imbroda afirmó que se había votado en libertad "una moción de censura democrática" y que esperaría a formar gobierno a que el nombramiento aparezca en el Boletín Oficial del Estado (BOE).

Fuentes del Ministerio de Administraciones Públicas señalaron ayer a este periódico que eso ocurrirá el miércoles, una vez que el Rey Juan Carlos vuelva de su viaje por Iberoamérica y pueda firmar el decreto. Imbroda tendrá que esperar también a entonces para tomar posesión de su despacho.

El anterior vicepresidente, Enrique Palacios, del Partido Independiente de Melilla (PIM), sólo reconoce "como presidente legal a Aberchan". Es la misma posición que mantienen los dirigentes de CpM. Pero ambas fuerzas admitirán la elección de Imbroda, y la recurrirán en los tribunales, si se publica en el BOE.

Por parte del PP, Ignacio Velázquez destacó la importancia de la elección "por la estabilidad que dará a una ciudad que ha tenido 60 altos cargos en ocho gobiernos sucesivos a lo largo de un año". Velázquez acusó de "actitud sectaria" al anterior gobierno Aberchan y criticó la ausencia del presidente saliente en el acto.

Oficialmente nadie sabía ayer dónde estaba el presidente Aberchan. Según sus propias declaraciones a este periódico, pasó el fin de semana en Málaga y tenía previsto viajar a Bruselas el domingo por la tarde, para volver hoy o mañana a Melilla. Entre tanto, sus correligionarios intentaron explicar que no conocían que "Palacios iba a suspender el pleno", pero que su decisión estuvo "perfectamente fundada desde el punto de vista jurídico". Abdelhamid Mohamed Hammu, portavoz en la Asamblea, calificó de nuevo la moción de "racista y xenófoba", y dijo que su partido se sumará a la querella contra el secretario.

Las rencillas de familia siguen teniendo mucho peso en la política local de Melilla, a pesar de que la coalición que ayer se hizo con el poder repite que Aberchan y los suyos tienen la puerta abierta en el nuevo gobierno.

Un Gobierno de 9 miembros

Se prevé que el PSOE ocupe la vicepresidencia primera del nuevo ejecutivo de Melilla, a través del diputado Rafael Hernández, también consejero de Medio Ambiente. Será igualmente socialista la consejería de Educación, Mujer y Juventud.El PP ocupará la vicepresidencia segunda, con el diputado Javier Martínez Monreal, que será consejero de Cultura. Otros dos consejeros populares serán Ignacio Velázquez, ex alcalde de la ciudad entre 1991 y 1998, en Presidencia, e Isabel Quesada, en Bienestar Social. El diputado popular Ernesto Rodríguez será presidente de la empresa pública de vivienda y suelo Emvismesa. Inés Urdiales, de la Unión del Pueblo Melillense (UPM), será consejera de Recursos Humanos.

Los dos tránsfugas del GIL, Enrique Cabo y Francisco Suárez, ocuparán Obras Públicas y Economía. Francisco Robles, tránsfuga del PIM, presidirá la empresa pública de promoción de empleo Promesa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 18 de julio de 2000

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